Comandos civiles

Los comandos civiles fueron grupos clandestinos de civiles organizados y armados que surgieron en Argentina durante la década del '50 como una fuerza auxiliar para los militares en su intento de derrocar al gobierno constitucional liderado por Juan Domingo Perón. Estos grupos, generalmente compuestos por miembros de partidos políticos como el radicalismo y el nacionalismo, operaron principalmente entre 1954 y 1955, llegando a su punto culminante con el golpe de Estado conocido como Revolución Libertadora en septiembre de 1955. Los comandos civiles se caracterizaron por su estructura jerárquica, conformada por células de diez a veinte personas que utilizaban identidades falsas y operaban bajo la dirección de líderes militares. Su actividad fue especialmente intensa en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba, donde participaron en acciones como el bombardeo de Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, que dejó más de trescientas víctimas fatales. Estos grupos, aunque no siempre protagonistas directos de los ataques militares, jugaron un papel crucial en la preparación y ejecución del golpe contra el gobierno peronista, marcando así una etapa significativa en la historia política argentina.
Origen
Antes de la formación clara de los comandos civiles, hubo varios ataques terroristas realizados por civiles que comenzaron el 2 de agosto de 1953 con una serie de explosiones en la jefatura de policía de la Provincia de Buenos Aires. Estos eventos fueron seguidos por un atentado en el Teatro Colón durante una función oficialista, evidenciando la oposición creciente al gobierno peronista.
La verdadera conformación de los comandos civiles como grupos organizados y armados se inició a partir de 1951, vinculándose estrechamente con las conspiraciones militares. Estas incluyeron intentos golpistas en 1951 y el atentado en la Plaza de Mayo del 15 de abril de 1953 que causó numerosas víctimas entre los seguidores peronistas, así como el bombardeo de la Plaza de Mayo en junio de 1955. Sin embargo, estos últimos ataques fueron principalmente ejecutados por militares, con poca participación directa de civiles.
El 16 de junio de 1955, durante el bombardeo de la Plaza de Mayo, se evidenció claramente el apoyo de civiles antiperonistas agrupados en los comandos civiles. Estas unidades comenzaron a tomar un papel más activo y definido a partir de este evento, marcando su emergencia como fuerza operativa significativa.
La mayoría de los miembros de estos comandos pertenecían a familias tradicionales con buena posición económica y social en Buenos Aires. Tras el golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955, muchos de ellos fueron amnistiados por el gobierno provisional liderado por Eduardo Lonardi, lo que les permitió mantener su impunidad y continuidad política e ideológica.
Orígenes partidarios
El Archivo Nacional de la Memoria documenta los orígenes de los principales componentes de los comandos civiles, que comenzaron a formarse desde 1946. En esa época, sectores ligados a la Sociedad Rural y a la Unión Cívica Radical (UCR) en Corrientes planearon un atentado contra Perón durante su campaña electoral. Aunque este intento fue frustrado, el hecho marcó el inicio de una serie de acciones que culminarían con la formación de los comandos civiles.
Otro grupo más elitista se reunía en un departamento del barrio porteño de Recoleta. Este comando incluía a figuras como Raúl Lamuraglia, Alberto Benegas Lynch (padre), Claudio Mejía y otros activistas radicales. Estas células participaron en acciones conjuntas con los militares, como el bombardeo de la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, donde se utilizaron aviones para atacar al gobierno peronista.
Entre estos grupos civiles, predominaban los militantes católicos que no pertenecían a ningún partido político en particular. Estos activistas desempeñaron un papel significativo durante el golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955, cuando se produjo la Revolución Libertadora y estos civiles colaboraron directamente con las Fuerzas Armadas para derrocar al gobierno de Perón.
Agosto y septiembre de 1955
En agosto y septiembre de 1955, los comandos civiles en Buenos Aires se organizaron bajo la dirección de Carlos Burundarena, quien lideró un Comando Civil Revolucionario junto con Renato Bezançon, Darío Hermida y otros activistas. Este comando operaba en estrecha coordinación con el Comando Militar Revolucionario, integrado por coroneles como Ossorio Arana y Señorans.
Paralelamente, en Córdoba, los grupos radicales y conservadores católicos intensificaron su actividad. Un comando dirigido por Yadarola y Rodolfo Amuchástegui realizó atentados contra varios edificios oficiales y monumentos peronistas. Otro grupo, encabezado por Eduardo Galmond y Santiago del Castillo, participó en acciones similares.
Para el 16 de septiembre, la Unión Cívica Radical (UCR) había distribuido armas a sus miembros en comités y parroquias para preparar una acción conjunta con los militantes católicos. Estos grupos, conocidos como "palomas", habían previamente negociado financiamiento con la Sociedad Rural para llevar a cabo sabotajes contra infraestructuras clave del país.
El 16 de septiembre de 1955, estos comandos civiles iniciaron sus operaciones al amanecer, asaltando las principales emisoras de radio en Buenos Aires y Córdoba. Estas acciones fueron fundamentales para desestabilizar la situación política y apoyar el golpe militar que derrocó al gobierno peronista.
La operación Rosa Negra
El 16 de septiembre de 1955, a las 00:00 horas, comenzó el golpe de Estado conocido como Revolución Libertadora cuando el general Eduardo Lonardi sublevó la Escuela de Artillería en Córdoba. Ese mismo día, a las 1:15, cinco comandos civiles atacaron y dejaron fuera de servicio varias emisoras de radio en la ciudad de Córdoba. Simultáneamente, otros grupos coordinados por Carlos Burundarena realizaron acciones similares en Buenos Aires para desestabilizar el gobierno peronista.
La operación en Córdoba fue dirigida por Raúl Puigbó, quien respondía directamente a Adolfo Sánchez Zinny. Este comando estaba compuesto por Humberto Podetti, Jorge Rodríguez Mancini, Isidoro Lafuente, Pepe Balbín, Pedro Crear, Marco Aurelio Rodríguez, Felipe Solari, Julio E. Álvarez y Enrique Hillegass, junto con cuatro participantes más.
Estas acciones coordinadas entre militares y civiles tuvieron como objetivo principal desmantelar la red de comunicación del gobierno peronista para facilitar el avance del golpe de Estado.
En Córdoba
En la ciudad de Córdoba, los comandos civiles jugaron un papel crucial durante la Revolución Libertadora. Estos grupos estaban dirigidos por figuras como Raúl Puigbó y Adolfo Sánchez Zinny, quienes coordinaron acciones conjuntas con el Comando Militar Revolucionario. A principales operaciones en Córdoba incluyeron ataques a emisoras de radio para interrumpir la difusión gubernamental y desestabilizar al régimen peronista.
Tras el triunfo del golpe, los comandos civiles cordobeses continuaron su actividad bajo la dirección de militares como Dalmiro Videla Balaguer. Estos grupos operaban en estrecha colaboración con las Fuerzas Armadas y participaron activamente en acciones que contribuyeron a la caída del gobierno peronista.
En Córdoba, los comandos civiles también contaron con el apoyo de figuras religiosas y políticas conservadoras. Estos grupos se reunían regularmente para planificar ataques y sabotajes contra símbolos del gobierno peronista, como bustos de Eva Perón y edificios gubernamentales.
El 16 de septiembre de 1955, los comandos civiles en Córdoba realizaron acciones decisivas al atacar varias emisoras de radio, lo que impidió la difusión de noticias oficiales y desorientó a las fuerzas gubernamentales. Estas acciones fueron cruciales para el éxito del golpe de Estado.
Posterior al Golpe de Estado de 1955
Después del golpe de Estado de 1955, los comandos civiles continuaron su actividad bajo la dirección de militares como Dalmiro Videla Balaguer. Estas células operaban en estrecha colaboración con las Fuerzas Armadas y participaron activamente en acciones que contribuyeron a la caída del gobierno peronista. Los grupos radicales y conservadores católicos intensificaron su actividad, realizando atentados contra edificios oficiales y monumentos simbólicos del régimen anterior.
Tras el triunfo de la Revolución Libertadora, los comandos civiles se mantuvieron activos en Córdoba bajo la coordinación militar. Estos grupos desempeñaron un papel crucial durante la transición política, apoyando a las nuevas autoridades y contribuyendo a mantener la estabilidad del orden público recién establecido.
Los comandos civiles también participaron en tareas de vigilancia y contrainteligencia para detectar y neutralizar cualquier intento de subversión o resistencia al nuevo régimen. Su labor se centró en desmantelar las estructuras políticas y sociales que habían apoyado a Perón, asegurando así la consolidación del poder de los golpistas.
Después del triunfo del 16 de septiembre, Carlos Burundarena fue nombrado responsable civil para Buenos Aires por el gobierno provisional. En este papel, Burundarena supervisó las operaciones de los comandos civiles en la capital y aseguró su alineación con las políticas impuestas por los nuevos gobernantes.
Resumen
Los comandos civiles surgieron en la Argentina durante los años '50, principalmente como respuesta a un contexto político marcado por el antiperonismo y la oposición al gobierno constitucional del presidente Juan Domingo Perón. Estas agrupaciones estaban compuestas mayormente por miembros de partidos políticos como el radicalismo y el conservadurismo, así como militantes católicos no afiliados a partidos específicos. Su formación se aceleró después de varios eventos violentos, incluyendo ataques terroristas en 1953 y un bombardeo en la Plaza de Mayo en junio de 1955, donde los comandos civiles comenzaron a jugar un papel más activo al apoyar acciones militares contra el régimen peronista.
Las consecuencias de la actividad de estos comandos civiles fueron significativas para la política argentina. Su participación en golpes de Estado y ataques violentos contribuyó a desestabilizar el gobierno de Perón, culminando con el derrocamiento del presidente mediante un golpe conocido como Revolución Libertadora en septiembre de 1955. Aunque algunos integrantes fueron amnistiados por el nuevo régimen encabezado por Eduardo Lonardi, la acción de estos grupos dejó una huella profunda en la sociedad argentina y sentó las bases para futuras luchas políticas y sociales que surgieron a partir del cambio de poder.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo y por qué surgieron los comandos civiles en Argentina?
- Los comandos civiles surgieron durante la década de 1950 como una fuerza auxiliar para derrocar al gobierno constitucional liderado por Juan Domingo Perón.
- ¿Quiénes eran los principales miembros de los comandos civiles?
- Los comandos civiles estaban compuestos principalmente por miembros del radicalismo y el nacionalismo, así como militantes católicos no afiliados a partidos específicos.
- ¿Cuándo se produjo el bombardeo de la Plaza de Mayo?
- El bombardeo de la Plaza de Mayo ocurrió el 16 de junio de 1955, donde los comandos civiles comenzaron a jugar un papel más activo.
- ¿Qué sucedió después del golpe de Estado en septiembre de 1955?
- Después del triunfo de la Revolución Libertadora, los comandos civiles continuaron su actividad bajo la dirección militar y participaron en tareas de vigilancia.
- ¿Cuál fue el papel de Carlos Burundarena después del golpe?
- Carlos Burundarena fue nombrado responsable civil para Buenos Aires por el gobierno provisional, supervisando las operaciones de los comandos civiles y asegurando su alineación con las nuevas autoridades.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Gómez, I. (2026). Comandos civiles. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/comandos-civiles/
Gómez, Irene. “Comandos civiles.” HISTORIA ARGENTINA, 2026, https://historiaargentina.org/comandos-civiles/
Gómez, Irene. “Comandos civiles.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 03 de enero de 2026. https://historiaargentina.org/comandos-civiles/
@misc{gómez2026,
author = {Irene Gómez},
title = {Comandos civiles},
year = {2026},
publisher = {HISTORIA ARGENTINA},
url = {https://historiaargentina.org/comandos-civiles/}
}Bibliografía
- Isidoro Ruiz Moreno. La revolución del 55 . Cuarta edición. Editorial Claridad. Buenos Aires, 2013. ISBN 978-950-620-336-8
Links externos
- «Copia archivada»web.archive.org
- «Sociedad golpista»books.google.com.ar
- «La sublevación antiperonista»books.google.com.ar
- «La nacionalización del teatro independiente»books.google.com.ar
- «Bombardeos y golpe de Estado»books.google.com.ar
- reportaarchive.today
- La magia de la televisión argentina 1951-1960archive.org
- «La tarde del 15 de abril de 1953»web.archive.org
- 2016 5 20 0 17 0 comandos civileslanueva.com
- «La Plaza de Mayo tuvo 308 muertos»web.archive.org
Licencia y Copyright
Publicado por historiaargentina.org el 3 de enero de 2026. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
Deja un comentario
Quizá te interese: