Batalla de Salta
02/03/2026 · Actualizado: 19/08/2026

La batalla de Salta, librada el 20 de febrero de 1813 cerca de la ciudad norteña de Salta en Argentina, constituye un hito crucial durante la Guerra de Independencia de la Argentina. En esta contienda, las fuerzas patriotas comandadas por Manuel Belgrano derrotaron al ejército realista del brigadier Juan Pío Tristán. La victoria aseguró el control sobre vastos territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata y permitió a los revolucionarios afianzar su presencia en la región, abriendo nuevas perspectivas para la lucha por la independencia. Esta batalla se inscribe como una pieza clave en el contexto más amplio de las guerras independentistas latinoamericanas del siglo XIX.
Antecedentes
Manuel Belgrano aprovechó la victoria obtenida en la Batalla de Tucumán, que tuvo lugar del 24 al 25 de septiembre de 1812, para fortalecer su ejército. Durante cuatro meses mejoró significativamente la disciplina y el entrenamiento de sus tropas, logrando duplicar su número con los efectivos reclutados. El material militar abandonado por las fuerzas realistas en Tucumán permitió a Belgrano equipar adecuadamente a sus hombres.
A principios de enero, Belgrano inició la marcha hacia Salta para evitar fatigar a sus tropas con un viaje demasiado largo. El 13 de febrero, al borde del río Pasaje, el ejército juró lealtad a la Asamblea Constituyente recién instalada en Buenos Aires y prestó juramento a la bandera diseñada por Belgrano. Esta ceremonia fue utilizada por el general para motivar a sus soldados.
Tristán aprovechó este período para fortificar las defensas del Portezuelo, lo que le otorgaba una ventaja táctica al controlar el único acceso a Salta desde la serranía. Sin embargo, gracias al conocimiento local de los conscriptos salteños y la guía del capitán Apolinario Saravia, Belgrano logró rodear las posiciones realistas por medio de un camino secreto que le permitió acercarse a Campo Castañares sin ser detectado.
La batalla
El 19 de febrero, Manuel Belgrano aprovechó la información proporcionada por Apolinario Saravia para desplazar discretamente sus tropas durante la noche. La maniobra permitió que el ejército patriota llegara a una posición estratégica al norte de Salta sin ser detectado por las fuerzas realistas, quienes esperaban su avance desde otra dirección.
Al amanecer del 20 de febrero, Juan Pío Tristán se sorprendió al descubrir que el enemigo estaba posicionado frente a él. A pesar de la inesperada maniobra de Belgrano, Tristán reorganizó rápidamente sus tropas para enfrentarse al ejército patriota. Colocó una columna de fusileros sobre la ladera del cerro San Bernardo y fortaleció su flanco izquierdo.
En respuesta a las acciones de Tristán, Belgrano dispuso su ejército en formación de combate. Ordenó que la infantería ocupara el centro, mientras colocaba una columna de caballería bajo el mando de José Bernaldes Polledo en cada flanco y mantuvo una reserva al mando de Manuel Dorrego.
El enfrentamiento se desarrolló con intensidad durante todo el día del 20 de febrero. La estrategia exitosa de Belgrano, que incluyó la sorpresa táctica lograda gracias a Saravia, resultó decisiva para derrotar al ejército realista y asegurar así la victoria definitiva en Salta.
Capitulación de las fuerzas realistas
El coronel La Hera fue enviado como negociador para discutir los términos de rendición con Manuel Belgrano. Tras las negociaciones, se acordó que el día siguiente los soldados españoles abandonarían Salta en marcha, desarmándose a cambio de la promesa de no volver a luchar contra los patriotas. Belgrano garantizaba su libertad e integridad personal en esta transacción.
Los prisioneros tomados antes del acuerdo fueron liberados a cambio de que José Manuel de Goyeneche devolviera hombres capturados en el Alto Perú. Esta generosa medida de Belgrano, quien incluso abrazó a Tristán y evitó exigirle la entrega de sus insignias militares, causaría asombro en Buenos Aires pero silenciaría las críticas al general.
Como resultado inmediato, todos los 3.398 soldados y oficiales del ejército realista fueron muertos o pasaron a formar parte del bando patriota tras la rendición.
Consecuencias
Como consecuencia del triunfo patriota en la batalla, todos los 3.398 soldados y oficiales del ejército realista fueron muertos o pasaron a formar parte del bando patriota tras la rendición. Los españoles tuvieron 481 muertos, 114 heridos (capturados) y 203 prisioneros sanos, incluidos 17 oficiales; otros dos generales, siete jefes, ciento diecisiete oficiales y dos mil veintitrés hombres se rindieron al día siguiente, entregando un total de armamento significativo que incluía fusiles, bayonetas, espadas, carabinas, cañones y pistolas.
La generosidad con la que Manuel Belgrano trató a los prisioneros causaría asombro en Buenos Aires. Aunque algunos críticos cuestionaron su actitud, el resonante triunfo silenció las objeciones y le granjeó un premio de cuarenta mil pesos por parte de la Asamblea Constituyente. Sin embargo, Belgrano declinó recibir este dinero, decidiendo en cambio que se destinara a crear cuatro escuelas en Tarija, Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero. La implementación de esta medida fue un proceso largo que comenzó a concretarse ciento sesenta y un años después, hasta que las escuelas de Tarija, Tucumán y Jujuy fueron equipadas respectivamente en 1974, 1998 y 2004. La situación respecto a la escuela de Santiago del Estero permanece incierta.
La batalla de Salta resultó ser un golpe decisivo para los revolucionarios, deteniendo el avance de las fuerzas realistas hacia el sur y asegurando el control sobre amplias áreas del antiguo Virreinato del Río de la Plata.
Los juramentados de Salta
Tras la rendición, muchos prisioneros realistas fueron liberados bajo la condición de no volver a tomar las armas contra los patriotas. Sin embargo, algunos oficiales y soldados optaron por reincorporarse al servicio militar en el bando español. El mariscal Pezuela formó un batallón de infantería y un escuadrón de dragones con estos hombres, conocidos como "Partidarios", quienes demostraron valentía posteriormente en las batallas de Vilcapugio y Ayohúma.
Cuando los juramentados eran capturados nuevamente por las fuerzas patriotas, eran inmediatamente ejecutados. Sus cuerpos eran marcados con un cartel que decía: «Por perjuros e ingratos a la generosidad con que fueron tratados en Salta».
La cruz
Manuel Belgrano ordenó sepultar a todos los caídos, tanto realistas como independentistas, en una fosa común. Sobre este lugar erigió una simple cruz de madera que llevaba inscrita: “Vencedores y vencidos en Salta, 20 de febrero de 1813”. Esta modesta señal fue reemplazada poco después por la solicitud del propio Belgrano. El gobernador Feliciano Chiclana proporcionó una nueva cruz pintada de color verde con un texto más breve: “a los vencedores y vencidos”.
En el año 1834, el gobernador Pablo Latorre impulsó la restauración de esta cruz memorial y ordenó colocarle un basamento. Estas acciones aseguraron que la memoria de aquel día decisivo permaneciera presente en Salta para las generaciones futuras.
La Noticia de la victoria llega a Buenos Aires
El 5 de marzo de 1813, Buenos Aires recibió la noticia de la decisiva victoria en Salta. La celebración comenzó inmediatamente con una homilía pronunciada en la Catedral, cuyo contenido se basaba en el informe enviado por Manuel Belgrano sobre los acontecimientos. El 13 de marzo, tres banderas realistas capturadas durante la batalla llegaron a Buenos Aires, simbolizando la derrota del ejército español.
El día siguiente, un acto solemne se llevó a cabo en la plaza Victoria, donde las banderas fueron presentadas ante una multitud reunida. Este evento marcó el inicio de celebraciones y honores que reconocían la importancia estratégica de Salta para la causa independentista, asegurando así la continuidad del control patriota sobre vastas regiones del antiguo Virreinato del Río de la Plata.
Monumento a la Batalla de Salta
Producido el éxito de la Batalla de Salta, rápidamente la Asamblea General, el 6 de marzo de 1813, mandó que se erigiera un monumento en memoria del triunfo patriota. Sin embargo, durante toda la época revolucionaria no se llevaron a cabo acciones concretas para cumplir este encargo.
No fue hasta el 15 de mayo de 1899, cuando mediante un decreto del gobernador de Salta, que se ordenó oficialmente la restauración del monumento. Este debía resultar digno de los hechos históricos conmemorados y ocupar un lugar en los terrenos destinados para parque.
Los terrenos necesarios habían sido donados a la Municipalidad de Salta por los señores Ángel y Victorino Solá en 1884, con el propósito de brindar a la población un espacio adecuado y saludable para paseos y descanso. El monumento se erigió sobre esta parcela, sirviendo así como un lugar simbólico que honraba la victoria obtenida en 1813 mientras proporcionaba beneficios públicos a los ciudadanos de Salta.
Resumen
La batalla de Salta tuvo lugar después de la victoria patriota en Tucumán, donde Manuel Belgrano fortaleció significativamente al Ejército del Norte. Tras jurar lealtad a la Asamblea Constituyente y a la bandera albiceleste diseñada por él mismo, Belgrano logró rodear estratégicamente las fuerzas realistas de Juan Pío Tristán gracias al conocimiento local proporcionado por Apolinario Saravia. Esta maniobra inesperada llevó a una batalla decisiva el 20 de febrero de 1813, en la que los patriotas obtuvieron una victoria aplastante.
Como resultado de esta victoria, las fuerzas realistas sufrieron bajas significativas y fueron forzadas a rendirse. Esta derrota marcó un hito crucial para la independencia al detener el avance español hacia el sur y asegurar la región bajo control patriota. La generosidad mostrada por Belgrano durante la capitulación, que incluyó la liberación de prisioneros, contribuyó a ganar simpatizantes entre los combatientes enemigos y fortaleció su posición política al recibir un premio monetario que posteriormente destinó para fundar escuelas. La bandera patria fue izada por primera vez durante esta batalla, lo cual sentó un precedente importante para la causa independentista.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo se libró la Batalla de Salta?
- El 20 de febrero de 1813.
- ¿Quién comandaba las fuerzas patriotas en la batalla?
- Manuel Belgrano.
- ¿Qué permitió a Manuel Belgrano rodear estratégicamente las posiciones realistas?
- El conocimiento local proporcionado por Apolinario Saravia.
- ¿Cuántos soldados y oficiales del ejército realista fueron muertos o pasaron al bando patriota tras la rendición?
- 3.398
- ¿Qué hizo Manuel Belgrano con el premio monetario recibido por la victoria de Salta?
- Destinó el dinero para crear cuatro escuelas en Tarija, Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Mansilla, M.J. (2026). Batalla de Salta. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/batalla-de-salta/
Mansilla, María José. “Batalla de Salta.” HISTORIA ARGENTINA, 2026, https://historiaargentina.org/batalla-de-salta/
Mansilla, María José. “Batalla de Salta.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 02 de marzo de 2026. https://historiaargentina.org/batalla-de-salta/
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}Bibliografía
- Biblioteca de Armas | https://web.archive.org/web/20120415222019/http://www.bibliotecadearmas.unlugar.com/Historia%20Militar%20Argentina.HTM
- «Batalla de Salta La Gloria de la Patria» | https://drive.google.com/file/d/1DQkRp9BKh-2xo8NgK1Cw16Ht-ECSfObb/view
- «Batalla de Salta; 20 de febrero de 1813; bautismo de fuego y sangre de la Bandera blanca y celeste» | https://drive.google.com/file/d/1lH7nk1beR96k8vu1dG2VqqkOBX37wwSh/preview
- Campañas Militares Argentinas. La política y la guerra. Del Virreinato a la Independencia | http://books.google.cl/books?id=fhw-Tfj4xcwC&pg=PT179&lpg=PT179&dq=entreg%C3%B310+ca%C3%B1ones,+2.188+fusiles,+1.095+bayonetas,17+carabinas,+6pistolas,+156+espadas,municiones&source=bl&ots=85hHDRhAQG&sig=pzp_A716JEC1XUgCcDSMSiHShJI&hl=es-419&sa=X&ei=MZHvU4jBLaTLsQTUk4DACA&ved=0CB0Q6AEwAA#v=onepage&q=entreg%C3%B310%20ca%C3%B1ones%2C%202.188%20fusiles%2C%201.095%20bayonetas%2C17%20carabinas%2C%206pistolas%2C%20156%20espadas%2Cmuniciones&f=false
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- Carlos Floria y César García Belsunce,citados por Carlos Páez de la Torre H. La gloriosa victoria del 20 de febrero. La Gaceta. Miércoles 20 de febrero de 2013. | http://www.lagaceta.com.ar/nota/533672/sociedad/gloriosa-victoria-20-febrero.html
- «Fusilados y degollados» | https://www.lagaceta.com.ar/nota/562112/sociedad/fusilados-degollados.html
Links externos
- Biblioteca de Armasweb.archive.org
- «Batalla de Salta La Gloria de la Patria»drive.google.com
- «Batalla de Salta; 20 de febrero de 1813; bautismo de fuego y sangre de la Bandera blanca y celeste»drive.google.com
- Campañas Militares Argentinas. La política y la guerra. Del Virreinato a la Independenciabooks.google.cl
- La Revista de Buenos Aires: historia americana, literatura y derechobooks.google.cl
- Adrián Pignatelli "La hazaña del Éxodo Jujeño, la brillante operación de Manuel Belgrano en la guerra de la independencia". InfoBAE, 21 de agosto de 2021.infobae.com
- Carlos Floria y César García Belsunce,citados por Carlos Páez de la Torre H. La gloriosa victoria del 20 de febrero. La Gaceta. Miércoles 20 de febrero de 2013.lagaceta.com.ar
- «Fusilados y degollados»lagaceta.com.ar
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Publicado por historiaargentina.org el 2 de marzo de 2026. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

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