Resumen de la Historia Argentina
09/03/2025 · Actualizado: 21/08/2026

El actual territorio de la República Argentina posee una extensa cronología de presencia humana y desarrollo institucional que se remonta al menos a 13 000 años atrás, cuando los primeros pobladores se establecieron en el extremo sur de la Patagonia. Estas primeras comunidades se dedicaron a la caza de especies megafaúnicas como los milodones e Hippidion saldiasi, así como de guanacos y ñandúes, dejando testimonios artísticos de relevancia universal como las pinturas rupestres de la Cueva de las Manos en el río Pinturas, datadas hacia el 7300 a. C.. Con el transcurso de los milenios, el territorio fue ocupado por diversos grupos originarios con múltiples dinámicas socioeconómicas: desde cazadores y recolectores nómadas en las regiones pampeana, chaqueña y patagónica, hasta sociedades sedentarias que incorporaron la agricultura y la cerámica en el Noroeste, Cuyo, las sierras de Córdoba y la Mesopotamia.
Hacia finales del siglo XV, la influencia de las culturas andinas alcanzó su punto máximo con la expansión del Imperio Incaico, que bajo el mando de Túpac Yupanqui incorporó partes de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, La Rioja, San Juan y Mendoza al Collasuyo. La llegada de los conquistadores españoles a principios del siglo XVI transformó radicalmente la estructura demográfica y política de la región. Tras las primeras exploraciones atlánticas de Américo Vespucio, Juan Díaz de Solís y Fernando de Magallanes, la Corona española impulsó la colonización mediante tres corrientes independientes que dieron origen a la Nueva Andalucía, el Tucumán y Cuyo. La creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, con capital en Buenos Aires, unificó estas administraciones y consolidó un eje comercial, aunque vastas extensiones en la Pampa, el Gran Chaco y la Patagonia permanecieron bajo absoluto control indígena.
- El período colonial y las disputas territoriales
- La emancipación y el proceso de organización republicana
- Sanción constitucional, unificación estatal y la República Conservadora
- Las etapas radicales y los antecedentes de la crisis institucional
- El surgimiento del peronismo y el Estado de Bienestar
- Proscripción, inestabilidad y violencia política (1955-1976)
- La última dictadura militar y el terrorismo de Estado (1976-1983)
- Retorno a la democracia y época contemporánea
- Resumen
El período colonial y las disputas territoriales
Durante la dominación hispánica, la estructura administrativa del territorio se organizó progresivamente a través de la fundación de ciudades estratégicas y la implantación de instituciones virreinales pertenecientes inicialmente al Virreinato del Perú y, posteriormente, al Virreinato del Río de la Plata. La colonización del Río de la Plata se inició con el establecimiento del fuerte Sancti Spiritus en 1527 por Sebastián Gaboto, seguido por el primer intento de asentamiento en Santa María del Buen Ayre por Pedro de Mendoza en 1536. Tras la evacuación de este último asentamiento y el traslado de los pobladores a Asunción, la ocupación del área de los ríos Paraná y Uruguay se consolidó con la fundación planificada de Santa Fe en 1573 y la refundación de Buenos Aires en 1580 por parte de Juan de Garay. Simultáneamente, la región del Tucumán fue colonizada desde el Perú con la fundación de Santiago del Estero en 1553 por Francisco de Aguirre, seguida de San Miguel de Tucumán, Córdoba de la Nueva Andalucía, Salta, Todos los Santos de la Nueva Rioja y San Salvador de Jujuy. En Cuyo, pacíficas negociaciones con el pueblo huarpe facilitaron la fundación de Mendoza, San Juan de la Frontera y San Luis de la Punta de los Venados desde Chile.
A nivel religioso y cultural, la Compañía de Jesús desempeñó un rol neurálgico en la región a partir de su llegada a fin del siglo XVI. Los jesuitas establecieron la Universidad de Córdoba en 1613 y erigieron una red de misiones comunales en la población guaraní, conocidas como las Misiones jesuíticas guaraníes. Estas reducciones se organizaron bajo un sistema autárquico de explotación compartida —la tupá mbaé o propiedad comunal y la avá mbaé o propiedad familiar— que comerciaba yerba mate, tabaco y textiles. Para defender a los indígenas de las partidas esclavistas de encomenderos y de los bandeirantes procedentes de Brasil, los jesuitas armaron milicias nativas que triunfaron en la batalla de Mbororé en 1641. No obstante, la Expulsión de los jesuitas decretada por el rey Carlos III en 1767 desmanteló este sistema educativo y socioproductivo.
La franja atlántica y el sur del continente presenciaron constantes disputas geopolíticas interimperiales entre la Corona Española y el Imperio Portugués, manifestadas en la fundación e invasión recurrente de Colonia del Sacramento y Montevideo. Asimismo, el área austral presenció exploraciones tempranas hacia el océano polar, destacando las expediciones de Gabriel de Castilla en 1603 y la toma de posesión de la Terra Australis Incognita por Pedro Fernández de Quirós en 1606. En las Islas Malvinas, tras la efímera colonia francesa de Port Saint-Louis en 1764, España obtuvo el reconocimiento de su soberanía e instaló en 1766 la Gobernación de las Islas Malvinas dependiente de Buenos Aires, con sede en Puerto de Nuestra Señora de la Soledad. La presencia española en el archipiélago continuó de forma ininterrumpida a través de 18 gobernadores hasta la evacuación ordenada en 1811 por Gaspar de Vigodet para concentrar fuerzas militares contra la Revolución de Mayo.
Paralelamente a la administración hispánica, en las llanuras de la Pampa y la Patagonia se desarrolló desde el siglo XVII un amplio proceso socio-político denominado mapuchización. Contingentes del pueblo mapuche procedentes de Arauco cruzaron la Cordillera de los Andes e incorporaron mediante alianzas, leyes (admapu) e intercambios culturales a las parcialidades tehuelches y pehuenches, articulando el espacio territorial denominado Puelmapu. La adopción del caballo transformó la economía de estas confederaciones hacia la caza del ganado vacuno, el comercio de sal con el valle central de Chile y el uso del malón contra estancias y fortificaciones criollas. La Corona Española reconoció la autonomía de estos grupos mediante la firma de pactos diplomáticos, como los tratados de paz de 1790, 1796 y 1799 celebrados con las parcialidades ranqueles, pehuenches y los cacicazgos de la pampa.
La emancipación y el proceso de organización republicana
El proceso independentista se desencadenó tras las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, las cuales quebraron la autoridad institucional virreinal cuando la población de Buenos Aires, tras la huida del virrey Rafael de Sobremonte, repelió a los invasores mediante las fuerzas de Santiago de Liniers y milicias urbanas como el Regimiento de Patricios comandado por Cornelio Saavedra. En mayo de 1810, tras la deposición del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, la Primera Junta asumió el gobierno local. Las campañas militares para asegurar el control de la antigua jurisdicción virreinal fueron dirigidas por mandos como Manuel Belgrano, quien condujo el Éxodo Jujeño y venció a las fuerzas realistas en las batallas de Tucumán y Salta, y Martín Miguel de Güemes en la frontera norte. La soberanía formal quedó establecida el 9 de julio de 1816 en el Congreso de Tucumán con la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas de América del Sur.
A fin de erradicar la amenaza realista en la región, José de San Martín organizó el Ejército de los Andes y ejecutó el Cruce de los Andes en 1817, logrando la independencia de Chile y continuando la campaña libertadora hacia el Perú. Por su parte, la escuadra conducida por Hippolyte Bouchard extendió las operaciones navales emancipadoras por el océano Pacífico hasta California, Perú, Filipinas y Hawái, cuyo rey Kamehameha I se convirtió en el primer soberano en otorgar reconocimiento diplomático a la independencia argentina.
Tras el quiebre de la autoridad central en la batalla de Cepeda en 1820, el país ingresó en un prolongado conflicto civil que enfrentó al Partido Unitario, de tendencia centralista y librecambista, con el Partido Federal, defensor de las autonomías provinciales. Durante la gobernación porteña de Martín Rodríguez y la gestión de su ministro Bernardino Rivadavia, se dictaron medidas como la incautación de bienes eclesiásticos —que provocó la fallida Revolución de los Apostólicos en 1823— y la firma de un empréstito con la Baring Brothers. En este período, el país tomó posesión formal de las Islas Malvinas cuando David Jewett izó la bandera argentina en Puerto Soledad el 6 de noviembre de 1820. En 1829, Martín Rodríguez creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, designando a Luis Vernet como su primer titular. La presencia de las Provincias Unidas en las islas se mantuvo hasta el 3 de enero de 1833, momento en que el Reino Unido ocupó militarmente el archipiélago y desalojó a las autoridades argentinas, tras un ataque ejecutado semanas antes por la corbeta estadounidense USS Lexington.
A nivel político interno, Bernardino Rivadavia asumió la presidencia en 1826 tras el estallido de la Guerra del Brasil, conflicto desatado a partir del levantamiento de los Treinta y Tres Orientales y la reincorporación de la Provincia Oriental. A pesar de los triunfos militares republicanos como la batalla de Ituzaingó, las gestiones diplomáticas de Manuel José García generaron un fuerte rechazo que provocó la renuncia de Rivadavia y la posterior firma de la Convención Preliminar de Paz de 1828, la cual consagró la independencia del territorio oriental.
A partir de 1829, la escena política quedó dominada por Juan Manuel de Rosas, quien gobernó la provincia de Buenos Aires con Facultades Extraordinarias y, posteriormente desde 1835, con la Suma del Poder Público. Su régimen aplicó medidas proteccionistas, persiguió con dureza a los opositores unitarios y al grupo intelectual de la Generación del 37 integrado por Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría y Domingo Faustino Sarmiento, al tiempo que hizo frente al bloqueo francés y al bloqueo naval anglo-francés en la Batalla de la Vuelta de Obligado. El dominio de Rosas se prolongó hasta el 3 de febrero de 1852, cuando fue derrotado por el Ejército Grande encabezado por el caudillo entrerriano Justo José de Urquiza en la Batalla de Caseros.
Sanción constitucional, unificación estatal y la República Conservadora
Tras la caída de Juan Manuel de Rosas, se suscribió el Acuerdo de San Nicolás, dando paso a la sanción de la Constitución Argentina de 1853 en el Congreso Constituyente de Santa Fe, la cual estableció una república representativa, federal y liberal. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires rechazó el acuerdo y se separó formalmente conformando el Estado de Buenos Aires. El conflicto entre ambas entidades derivó en los enfrentamientos bélicos de las batallas de Cepeda (1859) y Pavón (1861). Esta última contienda consagró el triunfo porteño conducido por Bartolomé Mitre, unificando definitivamente la República Argentina e iniciando el período conocido como las presidencias históricas.
Las administraciones consecutivas de Bartolomé Mitre (1862-1868), Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) y Nicolás Avellaneda (1874-1880) consolidaron la estructura institucional del Estado moderno mediante la codificación de leyes, el tendido de líneas telegráficas, la realización del primer censo nacional y el fomento sistemático de la inmigración europea. Durante este tramo, el país enfrentó la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) contra el Paraguay, así como levantamientos de los últimos caudillos federales en las provincias. En 1878, la Expedición Py reafirmó la presencia argentina en el sur del río Santa Cruz. Entre 1878 y 1885, el ministro de Guerra Julio Argentino Roca comandó las ofensivas militares conocidas como Conquista del Desierto y Conquista del Chaco, incorporando al dominio efectivo del Estado las llanuras pampeana y chaqueña y la Patagonia oriental a costa de la subordinación, sometimiento y severo desplome demográfico de las comunidades mapuche, tehuelche, ranquel, wichi y qom. El período de guerras civiles internas concluyó formalmente en 1880 tras la derrota del levantamiento de Carlos Tejedor y la sanción de la ley de federalización de la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de 1880 comenzó el dominio del Partido Autonomista Nacional (PAN), liderado centralmente por Julio Argentino Roca, dando paso a la República Conservadora. Este régimen se caracterizó por la hegemonía política sustentada en el voto cantado y el fraude electoral generalizado. En el ámbito económico, la Generación del 80 articuló un modelo agroexportador centrado en la producción masiva de carne y cereales para satisfacer la demanda del Imperio británico. Este proceso se vio respaldado por inversiones masivas en ferrocarriles, puertos y frigoríficos, así como por la recepción de casi 5 000 000 de inmigrantes, principalmente italianos y españoles. La contracara de esta prosperidad concentrada en Buenos Aires fue la marginación del interior, las precarias condiciones de la clase trabajadora y la adopción de medidas represivas contra las corrientes socialistas y anarquistas.
La estabilidad de la oligarquía dominante enfrentó severos desafíos populares e insurrecciones armadas. En julio de 1890, la Unión Cívica, conducida por Leandro N. Alem, Bartolomé Mitre y Aristóbulo del Valle, desencadenó la Revolución del Parque contra el gobierno del presidente Miguel Juárez Celman. A pesar del fracaso militar de los insurrectos en los combates del Parque de Artillería debido a un pacto del general Manuel J. Campos con Julio Argentino Roca, la crisis derivó en la renuncia de Juárez Celman y la asunción del vicepresidente Carlos Pellegrini. Posteriormente, en 1905, Hipólito Yrigoyen lideró una nueva Revolución radical que fue sofocada en la Capital Federal, Córdoba y Mendoza. En 1910, durante la conmemoración del Centenario bajo la presidencia de José Figueroa Alcorta, el Estado desplegó desfiles aristocráticos mientras la CORA y la FORA impulsaban protestas obreras duramente reprimidas bajo la Ley de Residencia.
Simultáneamente a la consolidación continental, el país fortaleció la proyección institucional hacia el extremo austral. Tras antecedentes como la expedición cientificista de Giacomo Bove en 1881 y la intervención de la corbeta ARA Uruguay en 1903 al mando de Julián Irízar para rescatar a la expedición sueca de Otto Nordenskjöld y al alférez José María Sobral, el 22 de febrero de 1904 la Argentina tomó posesión de las Islas Orcadas del Sur. En la Isla Laurie se estableció la actual Base Orcadas, emplazamiento donde Hugo Alberto Acuña izó el pabellón nacional, constituyendo el asentamiento humano permanente más antiguo e ininterrumpido en el continente antártico.
Las etapas radicales y los antecedentes de la crisis institucional
La presión ejercida por la Unión Cívica Radical obligó al presidente Roque Sáenz Peña a impulsar la reforma electoral de 1912, aprobándose la Ley Sáenz Peña que consagró el sufragio secreto, obligatorio y universal para varones. La aplicación de esta normativa permitió el triunfo democrático de Hipólito Yrigoyen en las elecciones de 1916, marcando el inicio de la Etapa Radical (1916-1930). Durante su primer gobierno, Yrigoyen debió enfrentar un Senado de mayoría conservadora, decretando frecuentes intervenciones a las provincias dominadas por la oposición. En este período se fundó la empresa estatal YPF, promovida para gestionar los recursos hidrocarburíferos, y se brindó respaldo a la Reforma Universitaria iniciada por los estudiantes de Córdoba en 1918.
Sin embargo, la gestión de Yrigoyen estuvo marcada por episodios de extrema violencia represiva contra los movimientos obreros. En enero de 1919, la intervención de fuerzas militares, policiales y grupos paramilitares de la Liga Patriótica Argentina aplastó las huelgas urbanas en la Semana Trágica, provocando alrededor de 700 muertos y el único pogrom registrado en el continente americano dentro del barrio capitalino del Once. De igual forma, entre 1920 y 1922 se produjeron ejecuciones masivas y represiones que dejaron 600 víctimas en La Forestal de Santa Fe y unos 1500 obreros fusilados por el ejército durante las huelgas de la Patagonia Rebelde.
En 1922 asumió la presidencia el radical Marcelo Torcuato de Alvear, cuya administración atenuó las reformas yrigoyenistas, provocando la fractura del partido entre los sectores "personalistas" leales a Yrigoyen y los "antipersonalistas" referenciados en Leopoldo Melo. Yrigoyen retornó a la magistratura nacional tras imponerse de forma masiva en los comicios de 1928. No obstante, la rápida erosión de su segundo mandato devino del impacto económico global provocado por la Gran Depresión de 1929, la intervención gubernamental en las provincias de Mendoza y San Juan —acompañada del asesinato del senador Carlos Washington Lencinas— y el malestar generado por la decisión adoptada por YPF el 1 de agosto de 1930 de fijar los precios del mercado petrolero. El 6 de septiembre de 1930, el general José Félix Uriburu encabezó el primer golpe de Estado de la historia argentina del siglo XX, derrocando al gobierno constitucional e interrumpiendo la vida democrática del país.
El derrotero posterior derivó en la llamada Década Infame (1930-1943), iniciada tras la dictadura de Uriburu e instaurada formalmente mediante elecciones fraudulentas controladas por la Concordancia, una alianza entre el Partido Demócrata Nacional, la Unión Cívica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista Independiente. Este período vio sucederse en la presidencia a Agustín Pedro Justo, Roberto M. Ortiz y Ramón S. Castillo, coincidiendo con la expansión del modelo de industrialización por sustitución de importaciones y con escándalos de corrupción trasnacional como el de la empresa CHADE.
La Década Infame (1930-1943) marcó el retorno de la oligarquía al poder mediante la aplicación sistemática del fraude electoral —autodenominado «fraude patriótico»— y una fuerte represión a los movimientos sociales y sindicatos. En este período se firmó el polémico Pacto Roca-Runciman con Gran Bretaña para mantener las exportaciones de carne a cambio de concesiones monopolísticas en el transporte y el comercio, al tiempo que se creaba el Banco Central de la República Argentina.
El surgimiento del peronismo y el Estado de Bienestar
El descontento militar y político frente a la corrupción y la neutralidad argentina en la Segunda Guerra Mundial derivó en el golpe de Estado del 4 de junio de 1943 por parte del GOU (Grupo de Obra de Unificación). Dentro de este gobierno de facto cobró una relevancia inédita la figura del coronel Juan Domingo Perón, quien desde la Secretaría de Trabajo y Previsión impulsó transformaciones sociales sin precedentes: los convenios colectivos de trabajo, el Estatuto del Peón de Campo, las jubilaciones masivas y las vacaciones pagadas.
La creciente popularidad de Perón alertó a los sectores conservadores y militares, quienes lo encarcelaron en la isla Martín García en octubre de 1945. La movilización masiva de obreros del 17 de octubre de 1945 —conocida como el Día de la Lealtad— logró su liberación y marcó el nacimiento formal del peronismo.
Principales hitos de los gobiernos peronistas (1946-1955):
- Primeras presidencias: Perón se impuso en las elecciones democráticas de 1946 y 1951.
- Justicia social e industrialización: Promoción del modelo de industrialización sustitutiva, nacionalización de los ferrocarriles, servicios públicos y comercio exterior (IAPI).
- Rol de Eva Perón: Liderazgo en la Fundación Eva Perón, impulsando la asistencia social directa y la sanción de la ley de sufragio femenino en 1947.
- Reforma Constitucional de 1949: Incorporación de los derechos de segunda generación (derechos del trabajador, de la ancianidad y de la familia) y la reelección presidencial.
El régimen derivó en una creciente polarización política y autoritarismo, sumado a tensiones severas con la Iglesia Católica y la oposición. En junio de 1955, sectores navales bombardean la Plaza de Mayo dejando cientos de civiles muertos, antecedente directo del golpe militar de septiembre de 1955 (la llamada Revolución Libertadora), que proscribió al peronismo y exilió a Perón.
Proscripción, inestabilidad y violencia política (1955-1976)
Entre 1955 y 1973, la política argentina estuvo caracterizada por un sistema electoral mutilado dada la proscripción del Partido Justicialista. Presidentes radicales como Arturo Frondizi (desarrollismo) y Arturo Illia gobernaban bajo la constante tutela de las Fuerzas Armadas, sufriendo interrupciones mediante nuevos golpes militares en 1962 y 1966.
El régimen militar dictatorial de la Revolución Argentina (1966-1973), encabezado por los generales Onganía, Levingston y Lanusse, intentó imponer un modelo corporativo. Esto desató el surgimiento de insurrecciones populares masivas como el Cordobazo (1969) y el levantamiento de organizaciones guerrilleras (Montoneros y ERP). La presión popular obligó a convocar a elecciones sin proscripción en 1973, culminando en el retorno de Perón y su triunfo para un tercer mandato, acompañado por su esposa María Estela Martínez de Perón como vicepresidenta.
Tras la muerte de Perón en julio de 1974, la crisis económica, el accionar de la banda paramilitar estatal Triple A y la violencia armada generaron un clima de descontrol político que desembocó en el golpe del 24 de marzo de 1976.
La última dictadura militar y el terrorismo de Estado (1976-1983)
La junta militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (liderada inicialmente por Jorge Rafael Videla) ejecutó un plan sistemático de terrorismo de Estado que derivó en la desaparición forzada de 30 000 personas, el funcionamiento de centros clandestinos de detención, el secuestro de bebés y el exilio masivo de opositores. En el plano económico, el ministro José Alfredo Martínez de Hoz impuso una profunda reestructuración neoliberal mediante la apertura importadora, la desindustrialización y un endeudamiento externo acelerado.
En 1982, golpeada por la crisis social e interna, la dictadura encabezada por Leopoldo Fortunato Galtieri desató la Guerra de las Malvinas contra el Reino Unido. La derrota militar argentina aceleró el colapso definitivo del régimen autoritario y el llamado a elecciones libres.
Retorno a la democracia y época contemporánea
El 30 de octubre de 1983, el candidato radical Raúl Alfonsín se consagró presidente, iniciando el período democrático ininterrumpido más largo de la historia nacional.
A su vez, el período democrático iniciado en 1983 ha estado marcado por la consolidación de la institucionalidad, junto a profundos vaivenes económicos, reformas estructurales de distinto signo político y reiteradas crisis financieras.
| Período / Presidencia | Hitos y características sociopolíticas |
| Raúl Alfonsín (1983-1989) | Juicio a las Juntas Militares (1985); aprobación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final bajo presión militar; fuerte deterioro económico que derivó en la hiperinflación de 1989 y la entrega anticipada del mando. |
| Carlos Menem (1989-1999) | Implementación del Plan de Convertibilidad ($1 = 1 USD) y un ambicioso programa de privatizaciones; apertura económica con control inflacionario inicial, contrapartida de un fuerte aumento del desempleo, endeudamiento y denuncias de corrupción. Reforma Constitucional de 1994. |
| Fernando de la Rúa (1999-2001) | Continuidad de la Convertibilidad en un contexto de recesión prolongada; aplicación de severos ajustes fiscales y el «Corralito» bancario. Crisis social, institucional y violenta represión en diciembre de 2001 que forzó su renuncia. |
| Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner (2003-2015) | Crecimiento inicial impulsado por el boom de las materias primas, políticas de Derechos Humanos y estatizaciones (YPF, AFJP). El ciclo estuvo marcado por el conflicto con el campo en 2008, la manipulación de las estadísticas de inflación (INDEC), el aumento de la intervención estatal, el cepo cambiario, un severo déficit fiscal y múltiples causas judiciales por corrupción. |
| Mauricio Macri (2015-2019) | Retorno al endeudamiento financiero internacional y firma de un rescate masivo con el FMI; unificación cambiaria e intento de apertura de mercados, que derivó en una devaluación abrupta, alta inflación y recesión persistente. |
| Alberto Fernández (2019-2023) | Gestión de la pandemia de COVID-19 con estrictas restricciones; renegociación de la deuda externa en medio de fuertes fracturas internas dentro del oficialismo, aceleración inflacionaria, restricción de divisas y aumento de la pobreza. |
| Javier Milei (2023-Presente) | Ascenso de una propuesta libertaria orientada al ajuste fiscal severo, la eliminación del déficit presupuestario, el desarme de regulaciones estatales y la búsqueda de una reorganización de la macroeconomía mediante una fuerte recesión inicial. |
Resumen
La historia argentina abarca desde el asentamiento inicial de cazadores-recolectores en la Patagonia hacia el 11 000 a. C. y la posterior consolidación de señoríos agrícolas andinos y comunidades indígenas en la Pampa y el Gran Chaco, hasta el proceso de conquista española canalizado en las corrientes del Río de la Plata, Tucumán y Cuyo. Tras la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, la crisis institucional hispánica dio paso a la Revolución de Mayo de 1810 y a la Declaración de la Independencia en 1816, impulsada militarmente por las campañas de José de San Martín y Manuel Belgrano.
El siglo XIX estuvo atravesado por intensas guerras civiles entre unitarios y federales, el afianzamiento de la hegemonía de Juan Manuel de Rosas y la posterior sanción de la Constitución Argentina de 1853. La unificación definitiva del país bajo el liderazgo de Buenos Aires dio lugar a la República Conservadora comandada por el Partido Autonomista Nacional, período caracterizado por el auge del modelo agroexportador, la inmigración europea, las campañas militares sobre las tierras indígenas de la Patagonia y el Chaco, y la posterior apertura democrática mediante la Ley Sáenz Peña en 1912. Tras la llegada del radicalismo al poder con Hipólito Yrigoyen y Marcelo T. de Alvear, las tensiones sociales, las masacres obreras, la crisis económica de 1929 y los conflictos en la industria hidrocarburífera culminaron en el golpe de Estado de 1930, dando inicio a la interrupción del orden constitucional y a la denominada Década Infame.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo se estableció el Virreinato del Río de la Plata?
- El Virreinato del Río de la Plata fue creado por la corona española en 1776.
- ¿Cuál es la fecha oficial de independencia de Argentina?
- La independencia de Argentina se proclamó oficialmente el 9 de julio de 1816.
- ¿Dónde fueron encontrados los restos más antiguos de presencia humana en Argentina?
- Los restos más antiguos datan del período pre-Clovis y se hallaron en Piedra Museo, Santa Cruz.
- ¿Cuándo comenzó la República Conservadora en Argentina?
- La República Conservadora comenzó a partir de 1880.
- ¿Qué evento marcó el inicio del movimiento independentista en Argentina?
- El 25 de mayo de 1810 con la Revolución de Mayo.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Mansilla, M.J. (2025). Resumen de la Historia Argentina. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/resumen-historia-argentina/
Mansilla, María José. “Resumen de la Historia Argentina.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/resumen-historia-argentina/
Mansilla, María José. “Resumen de la Historia Argentina.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 09 de marzo de 2025. https://historiaargentina.org/resumen-historia-argentina/
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}Bibliografía
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- Gorostegui de Torres, Haydée (Asesoramiento general); Varios autores (1976). Historia Integral Argentina; 10 Tomos . Buenos Aires: CEAL.
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- Rosa, José María (1965). Historia Argentina (1492-1946), 13 Tomos . Buenos Aires: Juan C. Granda.
- Sierra, Vicente D. (1967). Historia de la Argentina (1492-1852), 9 Tomos . Buenos Aires: Editorial Científica Argentina.
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Links externos
- «モンゴロイドの形成 (Mapa de las migraciones humanas)»web.archive.org
- .7440/antipoda23.2015.08dx.doi.org
- «Los secretos de Tastil»iadb.org
- «La difusión del quichua en el NOA y su entrada a Santiago del Estero»web.archive.org
- «La bula Sublimis Deus de Pablo III»web.archive.org
- María Calvo, Luis.cehsf.ceride.gov.ar
- Zapata Gollán, Agustín.cehsf.ceride.gov.ar
- «Las Leyes de Burgos de 1512 y la doctrina jurídica de la conquista»jcyl.es
- «Universidad Nacional de Córdoba: Manzana de las Luces.»web.archive.org
- God and nature.books.google.it
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