Rebelión jordanista

Rebelión jordanista: Último enfrentamiento unitario-federal en Argentina que desafió al gobierno nacional después del asesinato de Justo José de Urquiza.

28/03/2025 · Actualizado: 19/08/2026

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La Rebelión jordanista fue un prolongado y sangriento enfrentamiento militar ocurrido en la República Argentina entre el 11 de abril de 1870 y el 16 de diciembre de 1876, concentrado principalmente en la Provincia de Entre Ríos y, en menor medida, en la Provincia de Corrientes. Historiográficamente, este conflicto es reconocido como el último enfrentamiento armado de la serie de guerras civiles que opuso a las facciones de unitarios y federales en el país. La rebelión estuvo liderada por el general y caudillo federal Ricardo López Jordán, extendiéndose desde el asesinato del ex presidente y gobernador entrerriano Justo José de Urquiza hasta la captura definitiva de López Jordán por las fuerzas de la Justicia Federal.

El choque entre el gobierno central y las fuerzas de la provincia representó la última resistencia de las estructuras federales tradicionales frente al proyecto de centralización política y modernización institucional promovido por el Gobierno Nacional. A lo largo de tres campañas militares caracterizadas por una marcada asimetría bélica, el conflicto no solo involucró a la dirigencia de Buenos Aires y de las provincias litoraleñas, sino que conmovió los cimientos políticos e institucionales del país. Las operaciones militares derivaron en la ocupación territorial de la Provincia de Entre Ríos, el despliegue del Ejército Nacional dotado de armamento moderno de repetición y una profunda reconfiguración del mapa político y económico de la región.

Contenido

Antecedentes Históricos y el Quebrantamiento de la Liderazgo Federal

Las causas profundas de la Rebelión jordanista se remontan a los acontecimientos políticos y militares que siguieron a la Batalla de Pavón, librada el 17 de septiembre de 1861. En aquella oportunidad, el general Justo José de Urquiza, en su carácter de líder de la Confederación Argentina, tomó la decisión de retirarse del campo de batalla. Este repliegue fue interpretado por amplios sectores del federalismo provincial como un pacto con el líder porteño Bartolomé Mitre, lo que facilitó la disolución formal de la Confederación Argentina y el posterior triunfo de la hegemonía de la ciudad de Buenos Aires. Entre los colaboradores más cercanos a Urquiza que repudiaron abiertamente esta retirada se encontraba Ricardo López Jordán, quien consideró la acción de su superior como una traición inaceptable a la causa federal.

La brecha política entre Urquiza y las bases federales conducidas por López Jordán se profundizó con el estallido y posterior finalización de la Guerra de la Triple Alianza. López Jordán se opuso firmemente a la participación argentina en el conflicto contra la República del Paraguay, mientras que la posición indulgente y de colaboración de Urquiza con el gobierno central generó un distanciamiento irreparable. La ruptura definitiva se escenificó a comienzos de 1870, cuando Urquiza recibió en su residencia oficial del Palacio San José al presidente Domingo Faustino Sarmiento, considerado por los simpatizantes federales como su más férreo adversario político. Ante la percepción de que la autonomía provinciana quedaba subordinada a los intereses porteños, López Jordán comenzó la organización activa de una trama revolucionaria.

El 11 de abril de 1870 se desencadenó la insurrección en la Provincia de Entre Ríos. En esa fecha, una partida militar integrada por cincuenta hombres y comandada por Simón Luengo ingresó violentamente al Palacio San José con el objetivo inicial de apresar al gobernador. Urquiza ofreció resistencia armada mediante el uso de armas de fuego, pero resultó muerto en el enfrentamiento. De manera simultánea, en la localidad de Concordia, fueron asesinados sus hijos Justo Carmelo Urquiza y Waldino Urquiza, quienes paradójicamente mantenían un vínculo de estrecha amistad personal con el propio López Jordán.

Tres días después del magnicidio, la Legislatura de la Provincia de Entre Ríos promulgó la Ley n.º 29, mediante la cual eligió formalmente a Ricardo López Jordán como gobernador para completar el mandato constitucional que había dejado inconcluso Urquiza. En su discurso de asunción ante el cuerpo legislativo, el nuevo mandatario expresó su firme respaldo al movimiento revolucionario, al tiempo que lamentó de manera escueta la muerte del antiguo líder federal, manifestando que deploraba que la revolución no hubiera encontrado otro camino que la inmolación de la ilustre víctima.

Escalada del Conflicto e Intervención del Gobierno Nacional

Asesinato de Justo José de Urquiza en el Palacio San José

El asesinato de Justo José de Urquiza y la posterior asunción de Ricardo López Jordán fueron percibidos por el presidente Domingo Faustino Sarmiento como una afrenta directa a la autoridad de las instituciones de la República Argentina. Sin esperar la resolución del debate en el Congreso Nacional sobre la legalidad de una intervención federal, Sarmiento ordenó el despliegue inmediato de fuerzas militares. El 19 de abril de 1870, a bordo del buque Pavón, desembarcó en la ciudad de Gualeguaychú un denominado Ejército de Observación compuesto por 400 soldados veteranos de la Guerra de la Triple Alianza, comandados por el general Emilio Mitre.

La presencia de contingentes armados nacionales en suelo provinciano fue calificada por López Jordán como una invasión inconstitucional y un acto de agresión armada directa. El 23 de abril de 1870, el gobernador entrerriano emitió una proclama pública dirigida a la población de la Provincia de Entre Ríos en la que declaró formalmente la guerra al poder ejecutivo nacional. En dicho manifiesto, López Jordán exhortó a los ciudadanos y soldados a tomar las armas en defensa de la constitución provincial, el honor y la libertad de la región, tildando de traidor a todo aquel que no se sumase a la lucha armada.

La respuesta del presidente Sarmiento se materializó mediante un decreto del 25 de abril de 1870. En este documento, el Poder Ejecutivo declaró formalmente la guerra a la administración entrerriana como si se tratase de una potencia enemiga extranjera, y catalogó a López Jordán y a todos sus partidarios bajo la figura de reos de rebelión. En una comunicación oficial enviada ese mismo día a los gobernadores del resto de las provincias, Sarmiento argumentó que tolerar la pretensión de la dirigencia entrerriana de condicionar el ingreso de tropas del Ejército Nacional equivalía a aceptar que la Provincia de Entre Ríos actuaba como un mero estado aliado y no como un integrante pleno sujeto a la legislación federal de la República Argentina. La radicalización de estas posturas decidió a los legisladores del Congreso Nacional, quienes el 10 de agosto de 1870 autorizaron legalmente al Poder Ejecutivo a ejecutar la intervención de la provincia aduciendo la causal de sedición.

Desarrollo de la Primera Campaña Militar y la Batalla de Ñaembé

La ofensiva militar del Gobierno Nacional para aplastar la primera fase de la Rebelión jordanista se articuló mediante un ataque coordinado desde tres frentes distintos. El general Emilio Mitre hizo su avance inicial tras desembarcar en Gualeguaychú, enviando hacia el norte por la cuenca del río Uruguay a las fuerzas comandadas por el coronel Ignacio Rivas. De forma simultánea, las tropas al mando del general Emilio Conesa ingresaron al territorio por la ciudad de Paraná, mientras que el general Juan Andrés Gelly y Obes dirigió la penetración terrestre desde el límite con la Provincia de Corrientes.

Las fuerzas bajo el mando de López Jordán han sido calculadas por diversos cronistas e historiadores entre los 5.000 y los 15.000 efectivos. Estas unidades contaban con una destacada movilidad debido a la abundante disponibilidad de cabalgaduras. El contingente insurgente presentaba una composición diversa, incluyendo en sus filas a 500 paraguayos, 800 correntinos, 300 brasileños y 1.800 combatientes procedentes de las provincias de Uruguay, Santiago del Estero y Santa Fe, muchos de los cuales eran desertores del conflicto del Paraguay o integrantes del Partido Blanco de la República Oriental del Uruguay. Para sostener los efectivos en filas, López Jordán promulgó un bando severo que imponía la pena de muerte a todo ciudadano argentino de entre 17 y 50 años que no se incorporara al servicio de armas dentro de un plazo de cuatro días.

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A pesar de que las partidas jordanistas obtuvieron algunos triunfos iniciales en pequeños escaramuzas —manteniendo el control de la ciudad de Concordia bajo la jefatura de Mariano Querencio desde el inicio de la contienda—, las tropas de la República Argentina hicieron valer su superioridad en armamento y disciplina militar. El 20 de mayo de 1870 se produjo el Combate de El Sauce, en el Departamento Nogoyá, donde los 3.960 hombres organizados por Emilio Conesa derrotaron a una fuerza de 9.000 jordanistas. Este enfrentamiento reviste singular importancia histórica por constituir la primera batalla librada en suelo argentino en la que se emplearon ametralladoras modernas. En esa misma fecha, las fuerzas del coronel Jerónimo Romero lograron ocupar Paraná, y un mes después, el 20 de junio de 1870, el presidente Sarmiento designó por decreto a Apolinario Benítez como nuevo gobernador de la Provincia de Entre Ríos.

Ante el avance sobre los centros urbanos, López Jordán modificó su estrategia replegándose hacia la zona rural y los bosques nativos. El 12 de julio de 1870 ejecutó un rápido ataque sobre la capital provincial de Concepción del Uruguay, aunque debió abandonar la plaza de inmediato; semanas más tarde, el 19 de julio, sus tropas fueron rechazadas al intentar tomar Gualeguaychú, y el 27 de junio capturaron y saquearon la ciudad de Federación. Sarmiento dispuso el relevo de Emilio Mitre y colocó a Ignacio Rivas al mando de las operaciones. Entre agosto y septiembre de 1870, las fuerzas gubernamentales infligieron sucesivas derrotas a los rebeldes en las acciones de Villa Urquiza, Diamante-Palmar, El Tala, Don Cristóbal y el Rincón del Quebracho. La sangrienta Batalla de Santa Rosa, entablada el 12 de octubre de 1870, enfrentó a 4.000 efectivos nacionales contra 9.000 insurgentes, concluyendo con una clara victoria para el ejército regular. Tras este choque, Rivas se impuso nuevamente en la contienda de Don Cristóbal, ocupó Villaguay el 18 de noviembre y, el 5 de diciembre de 1870, el coronel Francisco Borges repelió un asalto de 3.000 jordanistas contra la ciudad de Paraná utilizando únicamente a 1.000 defensores.

Buscando revertir la dinámica desfavorable del conflicto, López Jordán organizó una audaz expedición bélica hacia la Provincia de Corrientes con la finalidad de restituir en el poder provincial al depuesto mandatario Evaristo López. El 26 de enero de 1871 se libró la decisiva Batalla de Ñaembé, a corta distancia de la localidad de Goya. López Jordán atacó la línea defensiva con 6.000 jinetes, 1.000 soldados de infantería y 9 piezas de artillería. Sin embargo, el gobernador correntino Santiago Baibiene, secundado eficazmente por el coronel Julio Argentino Roca al mando del Regimiento 7 de Línea, logró contener la arremetida y aplastar a los atacantes con solo 3.000 hombres y 6 cañones. El ejército rebelde sufrió la pérdida de 700 muertos y 600 prisioneros, lo que desarticuló completamente la expedición.

De forma paralela, las unidades remanentes del jordanismo en la Provincia de Entre Ríos sufrieron el 14 de febrero de 1871 un revés en el Combate de Gená a manos del general José Miguel Arredondo. Poco después, el 6 de marzo, el coronel Donato Álvarez sorprendió al contingente del jefe jordanista Alejandro Leiva en el Combate de Punta del Monte, provocando la dispersión total de los rebeldes en la zona de islas y montes del sur provincial. Ante el colapso absoluto de sus estructuras militares, López Jordán, acompañado por 1.500 hombres, emprendió el exilio atravesando la frontera hacia la República Oriental del Uruguay para dirigirse posteriormente al Imperio del Brasil.

Régimen de Ocupación e Inestabilidad Política Provincial

Tras la huida de Ricardo López Jordán, el Gobierno Nacional organizó la celebración de elecciones de autoridades en la Provincia de Entre Ríos. Los comicios se caracterizaron por una baja participación ciudadana y por la proscripción explícita de cualquier candidatura afín al Partido Federal. El nuevo gobernador constitucional, Emilio Duportal, implementó una drástica política de purga administrativa desplazando de los cargos públicos a todos los simpatizantes del movimiento jordanista, medida que alcanzó incluso al personal docente y a las autoridades eclesiásticas.

Durante este período, las propiedades y tierras de dominio público provinciales fueron puestas a la venta mediante subastas organizadas formalmente, pero cuyo acceso quedó restringido de hecho a sectores afines al gobierno militar. Esta situación derivó en el desalojo violento de numerosas familias de colonos. Simultáneamente, las fuerzas policiales, integradas mayoritariamente por contingentes forasteros, protagonizaron episodios de violencia y arbitrariedad contra la población rural. Abrumado por los excesos cometidos bajo su administración, Duportal terminó presentando la renuncia a su cargo. El Poder Ejecutivo provincial fue asumido entonces por Leonidas Echagüe, hijo del exgobernador Pascual Echagüe, quien dio continuidad al alineamiento de la estructura local con las directivas emanadas desde la ciudad de Buenos Aires.

La Segunda Campaña Militar y el Despliegue Tecnológico del Ejército Nacional

Los abusos institucionales y la represión en el territorio entrerriano motivaron a las facciones federales a solicitar la intervención de Ricardo López Jordán, quien permanecía exiliado en la ciudad brasileña de Santana do Livramento acompañado por figuras del pensamiento nacional como José Hernández. En el mes de marzo de 1871, el caudillo realizó un rápido cruce del río Uruguay a la altura de la localidad de Federación para coordinar apoyos políticos y regresar de inmediato al Imperio del Brasil. La reinvasión formal se produjo el 1 de mayo de 1873, cuando las fuerzas insurgentes cruzaron el río Uruguay divididas en dos columnas estratégicas: una penetró por el norte provinciano y la segunda ingresó por el área de la barra del Arroyo Palmar. A los pocos días, la insurrección había logrado asegurar el dominio sobre los departamentos y villas de Rosario del Tala, Gualeguay, Nogoyá, Victoria, Diamante y La Paz.

López Jordán estableció el cuartel general de su nuevo ejército —el cual alcanzó los 16.000 combatientes equipados con ramas de infantería y piezas de artillería— en el Departamento Nogoyá. La réplica del presidente Sarmiento fue categórica: decretó formalmente la intervención de la provincia a solicitud del gobernador Leonidas Echagüe, declaró el estado de sitio en las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes, y ordenó la movilización de los contingentes de la Guardia Nacional. La conducción de la fuerza de intervención fue confiada al ministro de Guerra, coronel Martín de Gainza, quien estructuró las operaciones mediante tres divisiones tácticas dirigidas por el general Julio de Vedia y los coroneles Luis María Campos y Juan Ayala. Como medida de presión extraordinaria, el 28 de mayo de 1873 Sarmiento elevó a la Cámara de Diputados de la Nación Argentina un proyecto legislativo que ofrecía una recompensa económica de 100.000 pesos por la captura o muerte de López Jordán, 10.000 pesos por la del jefe revolucionario Mariano Querencio y 1.000 pesos por los demás cabecillas del movimiento.

Durante el transcurso de 1873, la división gubernamental bajo el mando del coronel Luis María Campos quebró las líneas insurgentes tras imponerse en una seguidilla de acciones armadas:

  • Combate de Gualeguaychú (9 de mayo de 1873).
  • Combate de Arroyo Ayuí (13 de mayo de 1873).
  • Combate de Arroyo Lucas (29 de junio de 1873), donde fueron derrotadas las fuerzas de Carmelo Campos.
  • Segundo Combate de Gualeguaychú (17 de octubre de 1873).
  • Combate de Arroyo Atencio (25 de octubre de 1873).

De forma coordinada, las columnas comandadas por el coronel Juan Ayala doblegaron a las partidas rebeldes en el Combate del Arroyo de Las Tunas el 23 de junio y en el Combate del Arroyo Espinillo el 30 de agosto de 1873. Mientras tanto, en la zona costera, el coronel Serrano o las unidades de la nacional lideradas por el coronel Levalle tomaron por la fuerza el puerto de Diamante el 16 de junio y la ciudad de La Paz el 3 de agosto. Como respuesta a los avances gubernamentales, López Jordán declaró la nulidad de todos los actos dictados por el Poder Ejecutivo nacional en la provincia, y el 27 de junio de 1873 instituyó en Gualeguay la denominada Junta Civil de Entre Ríos. Este organismo administrativo quedó integrado por los ciudadanos Jerónimo Ulibarrie, Cayetano Basaldúa e Isaías Olivera, actuando Bernardo Gomensoro en calidad de secretario.

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A pesar de la reorganización civil federal, hacia el mes de octubre de 1873 las divisiones del Ejército Nacional habían recuperado militarmente las localidades de Nogoyá, Victoria, Gualeguaychú, Gualeguay y Paraná. Aun cuando los jordanistas al mando de Benicio González lograron reocupar temporalmente La Paz el 31 de octubre desalojando a la Guardia Nacional, el curso definitivo de la contienda quedó sellado por la modernización bélica del estado. El 18 de noviembre de 1873, las unidades gubernamentales recibieron un cargamento decisivo de armamento compuesto por fusiles Remington, revólveres Colt, piezas de artillería Krupp y ametralladoras Gatling. Equipados con estas tecnologías, las tropas regulares infligieron una severa derrota a los jefes rebeldes Carmelo Campos y Eustaquio Leiva en el Combate de El Talita, provocándoles 250 muertos y capturando prisioneros, armamento y cabalgaduras.

El desenlace de esta segunda campaña tuvo lugar el 9 de diciembre de 1873 durante la Batalla de Don Gonzalo. En esta contienda, los generales Martín de Gainza y Julio de Vedia destruyeron al ejército principal de López Jordán empleando de forma masiva los fusiles de repetición Remington, los cuales causaron estragos en las filas de la caballería jordanista. Al día siguiente de la victoria, el coronel Ayala ordenó la ejecución sumaria por fusilamiento de varios jefes prisioneros, entre ellos el teniente José Camejo. Las últimas resistencias armadas fueron neutralizadas el 22 de diciembre en el Combate del Puente de Nogoyá, donde Reinaldo Villar derrotó a los 600 hombres del general jordanista Francisco Caraballo. El 25 de diciembre de 1873, López Jordán abandonó definitivamente el suelo patrio a través del paso de Cupalén sobre el río Uruguay, refugiándose nuevamente en la República Oriental del Uruguay.

La Tercera Campaña, el Final de la Insurrección y sus Consecuencias

Tras la derrota militar de 1873, la Provincia de Entre Ríos fue sometida nuevamente a una estricta tutela militar y política por parte del gobierno nacional. Las autoridades federales iniciaron una persecución sistemática que derivó en la detención y encarcelamiento de centenares de militantes y dirigentes provincianos, lo que dejó al Partido Federal en una situación de extrema debilidad estructural. Desde su exilio exterior, Ricardo López Jordán comenzó la articulación de un tercer plan revolucionario que pretendía coordinar levantamientos armados en diversos puntos del país, confiando en obtener apoyo militar e insumos bélicos procedentes del Imperio del Brasil.

El caudillo desembarcó en territorio entrerriano el 25 de noviembre de 1876. Sin embargo, el contexto socio-político regional había cambiado de manera drástica y el movimiento insurgente no logró el respaldo popular masivo de antaño. López Jordán solo pudo reunir un contingente reducido de 800 combatientes, con los cuales intentó atravesar el territorio de la provincia para enlazar sus operaciones con la Provincia de Corrientes. El 7 de diciembre de 1876, una de las columnas rebeldes fue interceptada y destruida por las fuerzas regulares del general Juan Ayala en el Combate de Alcaracito, ubicado en el Departamento La Paz. Tras la finalización de las acciones armadas en Alcaracito, el ejército vencedor ejecutó por fusilamiento a un elevado número de combatientes capturados, entre los cuales figuraba un coronel de apellido Berón de Astrada, hijo del antiguo gobernador correntino Genaro Berón de Astrada.

Aislado y sin margen de maniobra militar, López Jordán emprendió la huida hacia la Provincia de Corrientes el 16 de diciembre de 1876. Durante su trayectoria fue traicionado por un individuo de su círculo personal de allegados y entregado formalmente a las autoridades de la Justicia Federal en la ciudad de Goya. La captura del jefe revolucionario marcó la conclusión definitiva de la Rebelión jordanista y clausuró la última aventura armada de las facciones del federalismo tradicional en la historia de la República Argentina.

El costo de la rebelión armada a lo largo de sus seis años de desarrollo fue devastador para el litoral argentino y en particular para la Provincia de Entre Ríos. El conflicto provocó un saldo de varios miles de muertos, heridos y personas mutiladas en los campos de batalla. En el plano económico, la provincia sufrió la destrucción de sus planteles ganaderos, la ruina de la actividad agrícola y la paralización del comercio local. Desde la perspectiva política, la derrota final de López Jordán significó la consolidación definitiva del Gobierno Nacional sobre las administraciones provinciales y el establecimiento del monopolio legítimo de la fuerza militar por parte del estado central.

Resumen

La Rebelión jordanista representó la fase final de las guerras civiles entre unitarios y federales en la República Argentina, desarrollándose entre el 11 de abril de 1870 y el 16 de diciembre de 1876. El conflicto tuvo su origen en el distanciamiento entre Justo José de Urquiza y las bases federales lideradas por Ricardo López Jordán, brecha acentuada por la retirada en la Batalla de Pavón, la Guerra de la Triple Alianza y la aproximación de Urquiza al presidente Domingo Faustino Sarmiento. El asesinato de Urquiza en el Palacio San José y la consecuente asunción de López Jordán como gobernador de la Provincia de Entre Ríos desencadenaron una inmediata intervención armada ordenada por el Poder Ejecutivo Nacional.

A través de tres campañas militares caracterizadas por sangrientos enfrentamientos —tales como El Sauce, Santa Rosa, Ñaembé, El Talita, Don Gonzalo y Alcaracito—, el Ejército Nacional impuso su superioridad táctica y tecnológica gracias a la incorporación de fusiles Remington, cañones Krupp y ametralladoras. A pesar del masivo despliegue de las fuerzas montoneras, la intervención regular destruyó la infraestructura militar jordanista, forzó el exilio de sus mandos en la República Oriental del Uruguay y el Imperio del Brasil, y sometió a la provincia a regímenes de ocupación militar. La captura final de López Jordán en Corrientes en diciembre de 1876 extinguió la última resistencia del federalismo insurgente, dejando un saldo de devastación económica, severas bajas humanas y la definitiva supremacía de la autoridad del estado central sobre las autonomías provinciales.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Cuándo comenzó la Rebelión jordanista?
La rebelión comenzó el 11 de abril de 1870.
¿Quién lideró la Rebelión jordanista y por qué se produjo?
Ricardo López Jordán lideró la rebelión como respuesta al asesinato de Justo José de Urquiza.
¿Cuándo terminó la Rebelión jordanista?
La rebelión culminó en diciembre de 1876.
¿Qué papel jugó Emilio Mitre durante la Rebelión jordanista?
Emilio Mitre comandó el Ejército de Observación enviado por Sarmiento hacia Gualeguaychú.
¿Cuál fue el impacto económico y humano de la Rebelión jordanista en las provincias involucradas?
El conflicto dejó numerosos muertos, heridos y daños económicos significativos para Entre Ríos y Corrientes.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Molina, V. (2025). Rebelión jordanista. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/rebelion-jordanista/

Molina, Valeria. “Rebelión jordanista.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/rebelion-jordanista/

Molina, Valeria. “Rebelión jordanista.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 28 de marzo de 2025. https://historiaargentina.org/rebelion-jordanista/

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Bibliografía

  • Bernardo I. Salduna (2005). La rebelión jordanista . Buenos Aires: Editorial Dunken. ISBN 978-02-1334-0 .

Licencia y Copyright

Publicado por historiaargentina.org el 28 de marzo de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

CCBYNCSA

Valeria Molina

Redactor

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