Revolución del 11 de septiembre de 1852

El 11 de septiembre de 1852 estalló en Buenos Aires una revolución contra el predominio político y económico del gobernador Justo José de Urquiza, quien había derrotado a Juan Manuel de Rosas en la batalla de Caseros. Esta rebelión fue impulsada por sectores opositores que rechazaban las condiciones impuestas por Urquiza para la organización nacional tras décadas de conflictos civiles entre unitarios y federales. La revolución marcó el inicio de una década de separación política entre Buenos Aires y el resto del país, que ambos pretendían formar parte de una misma nación en teoría, pero actuaban como entidades independientes en la práctica. Esta ruptura reflejaba las profundas divisiones políticas y económicas existentes desde la época de Rosas, donde Buenos Aires intentaba mantener su preeminencia sobre el resto del territorio argentino, lo cual generó un clima de tensión que culminó con este levantamiento revolucionario.
Antecedentes
Tras el fracaso de las constituciones de 1819 y 1826, rechazadas por sus tendencias unitarias, el Partido Federal obtuvo la hegemonía en todos los gobiernos provinciales. Sin embargo, esta victoria se vio empañada por tres décadas de guerras civiles. A pesar del fin definitivo de las posiciones unitarias y la muerte o exilio de sus principales figuras, las provincias no pudieron establecer una organización constitucional federal debido a la resistencia de Buenos Aires.
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, desde 1835, se impuso la idea de postergar la sanción de una Constitución Nacional hasta que las provincias interiores estuvieran pacificadas y organizadas. Esto permitía a Buenos Aires imponer numerosos privilegios sobre el resto del país, incluyendo un dominio económico mediante el monopolio aduanero y control en las relaciones exteriores.
Una alianza de sectores unitarios, federales del interior, Brasil y Uruguay se enfrentó a Rosas, derrotándolo en la batalla de Caseros. Posteriormente, los vencedores acordaron establecer instituciones nacionales mediante una Constitución, pero pronto emergió un conflicto por mantener la hegemonía de Buenos Aires.
El Acuerdo de San Nicolás
Un acuerdo firmado el 6 de abril en la casa de Rosas por los cuatro gobernadores del litoral, conocido como el Protocolo de Palermo, otorgó a Urquiza todos los poderes nacionales y las Relaciones Exteriores. Esto llevó a una reunión extraordinaria de gobernadores provinciales en San Nicolás de los Arroyos, donde se discutió un proyecto de acuerdo propuesto por Juan Pujol. El 31 de mayo, durante esta reunión, los gobernadores firmaron el Acuerdo de San Nicolás, que establecía la convocatoria a un Congreso Constituyente compuesto por dos diputados de cada provincia con poderes plenos para votar según su conciencia.
Este acuerdo provocó una reacción en Buenos Aires. Los liberales locales argumentaron que el gobernador López no tenía autorización para firmarlo, y que las atribuciones del Director Provisorio Urquiza eran dictatoriales. La Sala de Representantes porteña se dividió: algunos diputados apoyaban al Acuerdo mientras otros lo rechazaban, incluyendo a figuras notables como el coronel Bartolomé Mitre y Dalmacio Vélez Sársfield.
La firma del Acuerdo de San Nicolás marcó un punto de inflexión que llevó a la renuncia definitiva de Vicente López como gobernador. Urquiza asumió el gobierno, convirtiéndose en Director Provisorio de la Confederación Argentina y estableciendo las bases para la celebración del Congreso Constituyente en Santa Fe.
Las jornadas de junio
En Buenos Aires, la noticia del Acuerdo de San Nicolás provocó una reacción en los sectores más radicales del unitarismo. El 12 de junio, cuando el gobernador Vicente López y el general Urquiza llegaron a la ciudad, la prensa ya había movilizado al público contra dicho acuerdo. En la Sala de Representantes, Bartolomé Mitre pronunció discursos rechazando el Acuerdo, argumentando que no se le había otorgado autorización previa para firmarlo y criticando las atribuciones concedidas a Urquiza como Director Provisorio.
El 26 de julio, Vicente López renunció definitivamente al cargo de gobernador tras desacatar la orden de Urquiza de devolver bienes confiscados durante el gobierno de Rosas. Esta acción abrió paso para que Urquiza asumiera el control provincial, marcando un antecedente de lo que posteriormente se definiría como intervención federal en las constituciones.
En este período, Urquiza envió al doctor Santiago Derqui a firmar tratados con Paraguay sobre navegación y reconocimiento de su independencia. Esta medida, junto con la declaración de libre navegación en los ríos interiores, provocó malestar entre antiguos partidarios de Rosas, quienes veían cómo Buenos Aires perdía sus privilegios económicos tradicionales.
Las vísperas
López dio por aprobado el Acuerdo en la provincia y convocó a elecciones para elegir a los diputados que representarían a Buenos Aires en el Congreso Constituyente. Sin embargo, estas elecciones contaron con una baja participación ciudadana, lo que resultó en la designación de Salvador María del Carril y Eduardo Lahitte como los dos diputados oficiales.
El 26 de julio, Vicente López renunció definitivamente al cargo de gobernador luego de no cumplir con las órdenes de Urquiza para devolver bienes confiscados durante el gobierno de Rosas. Esta acción abrió camino para que Urquiza asumiera el control provincial.
Durante su mandato, Urquiza implementó varias medidas significativas, entre ellas la misión diplomática al Paraguay encabezada por Santiago Derqui, quien firmó tratados de libre navegación y reconoció la independencia del país. Además, anunció la liberalización de los ríos interiores para el comercio, una medida que había sido demandada durante años por las provincias del litoral.
La revolución
En la madrugada del 11 de septiembre, las tropas correntinas comandadas por Galán y gran parte de las fuerzas militares de Buenos Aires se congregaron en la Plaza de Mayo. El abogado Miguel Esteves Saguí convocó a la población mediante el repique de la campana del cabildo. Los generales Benjamín Virasoro y Manuel Urdinarrain fueron detenidos en sus domicilios, mientras que las calles permanecieron tranquilas, sin mayores incidentes violentos.
Cerca del mediodía, después de pagar a los soldados con un adelanto salarial, la Sala de Representantes se reunió nuevamente y nombró gobernador interino al general Pinto. Este último designó ministro de gobierno a Alsina y al general Pirán como ministro de guerra.
Posteriormente, el general Galán retiró sus tropas hacia Santos Lugares antes de dirigirse más tarde hacia el norte de la provincia. Desde allí, Galán llamó a Urquiza para que interviniera en la situación creada por la revolución en Buenos Aires.
De septiembre a diciembre
Tras enterarse de la revolución en Buenos Aires, Urquiza marchó hacia San Nicolás con un pequeño ejército. Sin embargo, al llegar allí, obtuvo información sobre la retirada de Galán y el apoyo de varios jefes militares a los nuevos gobernantes de Buenos Aires. Esto lo llevó a detener su avance y declarar públicamente que no pretendía imponer su voluntad sobre la ciudad capital.
En Buenos Aires, Alsina convocó una reunión en el Teatro Coliseo donde se produjo un abrazo simbólico con Lorenzo Torres, líder de los federales porteños. Este gesto marcaba el inicio de la reorganización política que permitiría a los exiliados rosistas reincorporarse al sistema político local. Paralelamente, muchos jefes militares fueron reintegrados al ejército porteño.
El 13 de septiembre, Pinto oficializó la separación formal entre Buenos Aires y el resto del país, dando origen a un período de diez años durante el cual ambas entidades se comportaron como estados independientes.
Contrarrevolución y sitio de Buenos Aires
Tras la revolución del 11 de septiembre, Urquiza reaccionó aludiendo a que no pretendía imponer su voluntad sobre los porteños. Sin embargo, esta actitud fue solo aparente, ya que en realidad comenzó una serie de acciones para enfrentar el nuevo orden en Buenos Aires. En octubre, las tropas federales se acercaron a la ciudad, y Urquiza declaró la guerra a la provincia, iniciando así un conflicto armado directo.
El 27 de noviembre, los ejércitos comandados por Urquiza comenzaron el sitio de Buenos Aires. La ciudad quedó aislada, con sus puertos bloqueados y su abastecimiento amenazado. A pesar del desafío militar, la resistencia porteña logró mantenerse gracias al apoyo de los liberales radicales que controlaban las ciudades costeras. El 28 de febrero de 1853, después de un duro enfrentamiento, se firmó el armisticio en Santa Fe, poniendo fin a la lucha por la revolución y permitiendo la negociación de los términos para una paz duradera entre Buenos Aires y las provincias.
Consecuencias del fracaso del sitio
Tras el fracaso del sitio a Buenos Aires, Urquiza reaccionó aludiendo que no pretendía imponer su voluntad sobre los porteños. Sin embargo, esta actitud fue solo aparente, ya que en realidad comenzó una serie de acciones para enfrentar el nuevo orden en Buenos Aires. En octubre, las tropas federales se acercaron a la ciudad y Urquiza declaró la guerra a la provincia, iniciando así un conflicto armado directo.
Este enfrentamiento militar llevó al fortalecimiento del poder interno de los revolucionarios porteños, quienes lograron consolidar su control sobre la política provincial. Los exiliados rosistas que retornaron tras el golpe encontraron oportunidades para reincorporarse a la estructura gubernamental bajo las nuevas circunstancias políticas.
El 17 de octubre de 1852, Urquiza lanzó un pronunciamiento en Paraná, donde declaraba a Buenos Aires en guerra y convocaba a los federales para luchar contra el nuevo gobierno porteño. Esto marcó el inicio del conflicto abierto entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires, que se prolongaría durante diez años hasta el Tratado de San José de Mayo, firmado en 1860.
Resumen
La Revolución del 11 de septiembre de 1852 tuvo sus orígenes en el conflicto político que se desarrolló tras la batalla de Caseros. Esta contienda marcó el fin del dominio de Juan Manuel de Rosas y sentó las bases para una nueva organización política nacional, conocida como la "Organización Nacional". Sin embargo, los sectores políticos de Buenos Aires resistieron la imposición de un orden constitucional que limitara su influencia sobre el resto del país. Este rechazo se manifestó en la negativa a aceptar las condiciones impuestas por Justo José de Urquiza, quien asumió la dirección provisional de la Confederación Argentina tras derrotar a Rosas. La decisión de Urquiza de convocar un Congreso Constituyente fuera de Buenos Aires y ejercer amplios poderes ejecutivos y legislativos generó una gran oposición en la provincia, lo que desencadenó la revolución.
Las consecuencias de esta revolución incluyeron la separación temporal entre el Estado de Buenos Aires y la Confederación Argentina, un período que duró diez años. Esta división reflejaba la lucha por el control político y económico del país, con cada entidad afirmando su pertenencia a una misma nación en teoría, pero actuando como estados independientes en la práctica. A pesar de esta ruptura, la revolución sentó las bases para futuras negociaciones y acuerdos que eventualmente llevaron al restablecimiento del orden nacional, aunque dejó un legado de conflictos entre Buenos Aires y el resto del país que persistiría durante décadas.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo ocurrió la Revolución del 11 de septiembre de 1852?
- La revolución estalló el 11 de septiembre de 1852 en Buenos Aires.
- ¿Quién fue derrotado antes de esta revolución?
- Antes de la revolución, Juan Manuel de Rosas fue derrotado por Justo José de Urquiza en la batalla de Caseros.
- ¿Qué provocó la Revolución del 11 de septiembre de 1852?
- La revolución fue impulsada por sectores que rechazaban las condiciones impuestas por Urquiza para organizar nacionalmente el país tras décadas de conflictos civiles.
- ¿Cuánto tiempo duró la separación política entre Buenos Aires y el resto del país?
- La separación política entre Buenos Aires y el resto del país duró diez años.
- ¿Qué medidas tomó Urquiza después de la revolución?
- Urquiza declaró guerra a Buenos Aires, iniciando un conflicto armado directo.
Redacción del artículo
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Gómez, I. (2025). Revolución del 11 de septiembre de 1852. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/revolucion-del-11-de-septiembre-de-1852/
Gómez, Irene. “Revolución del 11 de septiembre de 1852.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/revolucion-del-11-de-septiembre-de-1852/
Gómez, Irene. “Revolución del 11 de septiembre de 1852.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 09 de agosto de 2025. https://historiaargentina.org/revolucion-del-11-de-septiembre-de-1852/
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}Bibliografía
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Publicado por historiaargentina.org el 9 de agosto de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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