Crucero corsario de La Argentina

El crucero corsario de la fragata La Argentina fue una campaña naval crucial durante la Guerra de Independencia Hispanoamericana que tuvo lugar entre julio de 1817 y julio de 1819. Comandada por el sargento mayor de marina Hipólito Bouchard, este operativo se desarrolló bajo la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata y tuvo como objetivo principal atacar barcos y puertos españoles en diversas regiones del mundo.
La expedición, que incluyó acciones militares y circunnavegaciones por el océano Pacífico, resultó ser una herramienta estratégica para los independentistas sudamericanos al permitirles interrumpir las comunicaciones marítimas de la Corona española y apoyar a las nuevas naciones emergentes. Durante este período, Bouchard logró capturar 26 barcos enemigos y participó directamente en diez operaciones bélicas, contribuyendo significativamente al esfuerzo independentista en el hemisferio occidental.
Reglamento Provisional para el Corso

Mientras se desarrollaba la Guerra de Independencia, los gobiernos independientes emplearon el corso marítimo como táctica para dañar al comercio español y expandir la guerra a territorios aún bajo dominación española. El Reglamento Provisional para el Corso, emitido por Juan Martín de Pueyrredón el 15 de mayo de 1817, estableció formalmente las condiciones legales bajo las cuales los corsarios podían operar con bandera argentina. Este reglamento permitía a los buques privados ser armados y autorizados para atacar barcos enemigos, otorgándoles la posibilidad de quedarse con parte del botín obtenido.
El documento especificaba que el Comandante de Marina debía facilitar rápidamente la habilitación de los buques corsarios, permitiéndoles recibir toda clase de tripulantes excepto aquellos ya asignados al servicio estatal. Asimismo, incluía disposiciones para proteger a los oficiales extranjeros que servían en las embarcaciones corsarias, garantizándoles la misma protección y privilegios que cualquier ciudadano americano bajo el mando del Estado.
Este reglamento sentó las bases legales para operaciones como la de Hipólito Bouchard, proporcionando un marco legal sólido dentro del cual los corsarios podían actuar sin poner en riesgo su posición legal o enfrentar cargos innecesariamente.
Preparativos de la campaña
Después del regreso de Hipólito Bouchard a Buenos Aires con una presa obtenida durante su expedición corsaria comandada por Guillermo Brown, comenzó a prepararse para una nueva campaña. El 9 de septiembre de 1816 fue ascendido al rango de sargento mayor de marina y junto a su armador Vicente Anastasio de Echevarría, decidieron utilizar la fragata La Consecuencia para esta misión, renombrándola como La Argentina. Esta embarcación era considerablemente grande con 464 toneladas de desplazamiento, lo que hacía costoso su armamento.
Echevarría adquirió un total de treinta y cuatro piezas de artillería para equipar a la fragata, incluyendo dieciocho cañones de ocho libras y dieciséis carronadas de doce. El Gobierno rioplatense contribuyó con cuatro cañones de bronce, doce de hierro, ciento veintiocho fusiles, ochocientos balas de cañón de doce y novecientas de ocho libras. A pesar de los esfuerzos para equipar la nave, hubo dificultades al conseguir pistolas y sables necesarios para el combate a corta distancia. Bouchard solicitó al menos cuarenta sables de caballería, pero las reservas del Estado no pudieron proporcionarlos.
La fragata La Argentina estaba lista para zarpar con una tripulación que debía contar con ciento ochenta marineros y oficiales experimentados bajo el mando de Bouchard. Sin embargo, la preparación se vio interrumpida por un incidente de insubordinación entre los tripulantes justo antes del inicio de la campaña, lo cual requeriría una acción inmediata para restablecer el orden a bordo y permitir que La Argentina pudiera partir hacia su crucero corsario.
Comienzo de la expedición

El 27 de junio de 1817, Hipólito Bouchard y Vicente Anastasio de Echevarría obtuvieron la patente de corso número 116 emitida por Juan Martín de Pueyrredón. Con esta documentación legal en mano, pudieron oficializar el estatus de La Argentina como buque corsario bajo bandera argentina. Dos semanas después, el 9 de julio de 1817, coincidiendo con el primer aniversario de la declaración de independencia del Río de la Plata, La Argentina zarpó desde la Ensenada de Barragán para iniciar un crucero que duraría dos años. Su misión consistía en atacar barcos españoles y expandir la guerra al Pacífico y más allá.
Durante el viaje inicial, Bouchard planeaba navegar hacia el sur del océano Atlántico con la intención de aprovechar la corriente que lo llevaría hasta las costas africanas. Sin embargo, el 19 de julio se produjo un incendio premeditado a bordo, que amenazó la integridad de la tripulación y del barco mismo. La dotación trabajó arduamente para sofocar las llamas, salvando así la fragata y sus valiosos recursos. Este incidente inicial no impidió que Bouchard continuara con su plan estratégico, dirigiendo a La Argentina hacia el océano Índico en busca de oportunidades para atacar a los buques españoles que suponía estaban navegando por la región.
Madagascar
Al llegar al océano Índico, La Argentina navegó hacia el nordeste hasta alcanzar Madagascar. El 4 de septiembre de 1817, la fragata ancló en Tamatave, una localidad que luego sería conocida como Toamasina.
Una vez instalados en Tamatave, un oficial británico acudió a Bouchard para solicitar ayuda para evitar el zarpe de cuatro buques sospechosos de tráfico de esclavos. El comandante argentino ofreció su apoyo y ordenó que los cañones apuntasen a esos barcos, dos de ellos británicos, uno holandés y otro francés. Bouchard inspeccionó las embarcaciones y confirmó la existencia de esclavos a bordo. Decidió impedir su zarpe hasta que se liberaron los cautivos.
Antes de partir, La Argentina confiscó alimentos a esos buques para asegurar que no pudieran abandonar el puerto sin proveer adecuadamente a quienes habían liberado. Cinco marineros franceses del barco esclavista decidieron unirse a la expedición corsaria comandada por Bouchard, al conocer que era liderada por un compatriota.
Combate contra los piratas malayos
Al navegar hacia el nordeste desde Madagascar, La Argentina llegó a zonas del océano Índico donde operaban piratas malayos. El 15 de octubre de 1817, Bouchard y su tripulación interceptaron un barco pirata cerca de las costas de la isla Ceylan (actual Sri Lanka). La fragata argentina atacó al buque pirata con una intensa lluvia de balas que causó numerosos daños. Tras esta acción, Bouchard logró capturar el barco y liberar a los prisioneros que transportaba.
Después del enfrentamiento, la tripulación de La Argentina encontró más buques piratas en las aguas cercanas. El 20 de octubre, descubrieron un convoy malayo compuesto por tres naves. Bouchard ordenó a su equipo prepararse para el combate y, tras una breve pero intensa batalla, lograron apresar uno de los barcos piratas. Los otros dos huyeron hacia las costas de la península de Malaca.
La victoria en estos enfrentamientos contra los piratas malayos fortaleció la posición de La Argentina en el océano Índico, asegurando la navegación segura para los barcos comerciales aliados.
Acciones en Joló
Después de Madagascar, La Argentina navegó hacia el nordeste y llegó a zonas del océano Índico donde operaban piratas malayos. El 24 de octubre de 1817, la fragata se encontraba cerca de las costas de Joló, una región en Malasia conocida por ser un refugio para piratas. Bouchard y su tripulación interceptaron dos barcos piratas que transportaban botín robado a otras naves comerciales. Enfrentándose al primero, La Argentina logró capturar el buque después de una intensa batalla naval. Posteriormente, la fragata argentina avistó un segundo barco pirata y lo apresó sin mayores dificultades.
Al día siguiente, 25 de octubre, Bouchard decidió explorar las costas cercanas en busca de más presas potenciales. La tripulación descubrió varios cayos donde los piratas solían esconderse con sus botines. Tras una exhaustiva búsqueda, la fragata interceptó a otro barco sospechoso que intentaba escapar hacia las costas de Joló. El enfrentamiento fue breve pero decisivo, permitiendo a La Argentina capturar al buque y liberar a los prisioneros que transportaba.
El 27 de octubre, Bouchard ordenó a su tripulación prepararse para zarpar desde la zona de Joló con las nuevas presas en dirección hacia Filipinas. Al abandonar el área, La Argentina dejó atrás varios cayos y bahías donde los piratas solían refugiarse, contribuyendo así a reducir significativamente su actividad en esa región durante ese período.
Acciones en las Filipinas

La Argentina continuó su navegación hacia el nordeste tras dejar Madagascar, rumbo a las aguas cercanas a las Filipinas. El 10 de noviembre de 1817, Bouchard y su tripulación interceptaron un barco español cerca del archipiélago filipino. La fragata argentina atacó al buque enemigo con una intensa descarga de cañones, causando graves daños al navío español. Tras la batalla, lograron capturar el barco y liberar a los prisioneros que transportaba.
Después del enfrentamiento, La Argentina continuó su crucero por las aguas filipinas en busca de más presas españolas. El 20 de diciembre de 1817, la fragata interceptó otro buque español cargado con mercaderías valiosas. Bouchard ordenó a su equipo prepararse para el combate y tras una breve pero intensa batalla naval, lograron apresar al barco. Este éxito permitió a La Argentina expandir aún más su campaña corsaria en las aguas del Pacífico.
El 25 de diciembre de 1817, la fragata argentina llegó a las costas de Cagayán, una región en Filipinas conocida por ser un importante puerto comercial. Allí, Bouchard y su tripulación descubrieron varios barcos españoles que estaban atracados en el puerto. La Argentina atacó al primer buque, logrando capturarlo después de una intensa batalla naval. Posteriormente, la fragata interceptó un segundo barco español cerca del puerto y lo apresó sin mayores dificultades.
Intento de alcanzar China
Después de Madagascar, Bouchard decidió dirigir La Argentina hacia el nordeste con la ambición de llegar a las aguas cercanas a China y atacar barcos españoles que pudieran encontrarse en esas regiones. El comandante argentino planeaba aprovecharse del conocimiento sobre los movimientos comerciales de la Real Compañía de Filipinas, que operaban entre las Indias Orientales y el archipiélago filipino. Sin embargo, esta parte del crucero se vio interrumpida por el escorbuto, una enfermedad debilitante causada por deficiencias en la dieta de los marineros. La tripulación luchó contra este problema durante su navegación hacia las aguas más al este.
A pesar de los desafíos médicos a bordo, Bouchard continuó con sus planes y dirigió La Argentina hacia el océano Pacífico en busca de presas españolas. Sin embargo, debido a la gravedad del escorbuto entre la tripulación, no pudo alcanzar las aguas cercanas a China como había planeado inicialmente. El 10 de noviembre de 1817, La Argentina interceptó un barco español cerca del archipiélago filipino, interrumpiendo así su intento de llegar más al este.
El enfrentamiento con el buque español en las Filipinas marcó la conclusión efectiva de Bouchard's intención de alcanzar China, ya que tras esta acción, La Argentina se dirigió hacia otras zonas del Pacífico para continuar sus operaciones corsarias.
Acciones en Hawái
La Argentina continuó su viaje hacia el nordeste, navegando hasta llegar al archipiélago de Hawái en el océano Pacífico. El 27 de febrero de 1818, la fragata ancló cerca de las islas Kaua'i y O'ahu. Bouchard aprovechó su presencia para establecer contactos con los nativos hawaianos, quienes le proporcionaron suministros necesarios para continuar el crucero. La tripulación intercambió artículos como herramientas, armas de fuego y utensilios domésticos por alimentos frescos y madera. Este intercambio permitió a la fragata reponer sus existencias y mejorar las condiciones de vida a bordo.
Algunos marineros de La Argentina tuvieron oportunidad de explorar las islas, estableciendo amistades con los habitantes locales que les brindaron hospitalidad. Sin embargo, Bouchard mantuvo cauteloso el contacto para evitar conflictos innecesarios y garantizar la seguridad de su tripulación. La permanencia en Hawái fue breve pero estratégica, ya que permitió a la fragata reagruparse antes de proseguir hacia zonas más al este donde esperaba encontrar presas españolas.
El 13 de marzo de 1818, tras completar los abastecimientos necesarios y asegurarse del bienestar de su tripulación, La Argentina levó anclas para continuar con su crucero en busca de barcos españoles.
Ataque a California
El 15 de febrero de 1818, La Argentina llegó a la costa californiana, donde Bouchard y su tripulación decidieron realizar un desembarco en San Diego para obtener provisiones. Al descubrir que los españoles habían fortificado el puerto con cañones apuntando al mar, optaron por abandonar la idea de tomarlo y navegaron hacia el norte hasta Monterey. Allí, Bouchard planeó una incursión en tierra para atacar las instalaciones españolas.
El 20 de febrero, los marineros desembarcaron cerca de Monterey con la intención de sabotear barcos y fortalezas españolas. Sin embargo, al aproximarse a la costa fueron interceptados por un destacamento español que impidió cualquier acción hostil. A pesar del enfrentamiento armado inicial, Bouchard logró negociar una tregua y retirarse sin sufrir bajas significativas. La fragata continuó entonces hacia el norte, donde más tarde se encontraría con la corbeta española San Martín.
El 28 de febrero, cerca de las costas de California, Bouchard interceptó al bergantín español Santa Rosa y lo capturó después de un breve enfrentamiento. Este episodio marcó el único éxito militar significativo de La Argentina en aguas californianas durante su crucero corsario.
Bloqueo de puertos mexicanos e incidente con corsario chileno

La Argentina continuó su crucero hacia el noroeste, dirigiéndose al Golfo de México y a las costas de México. El 25 de febrero de 1819, Bouchard bloqueó varios puertos mexicanos con la intención de interrumpir el comercio español en la región. La fragata permaneció cerca del litoral mexicano durante varias semanas, causando perturbación a los barcos españoles que intentaban operar en esas aguas.
Mientras realizaba estas acciones, Bouchard y su tripulación se encontraron con un corsario chileno. El incidente ocurrió el 10 de marzo de 1819 cuando La Argentina interceptó al buque chileno cerca del puerto de Tampico. Inicialmente, los dos equipos intercambiaron disparos y la situación parecía desencadenar en un enfrentamiento directo. Sin embargo, Bouchard decidió evitar el combate y optó por negociar con el comandante chileno para resolver la tensión sin recurrir a la violencia.
Este incidente marcó el fin de las acciones corsarias de La Argentina en las aguas mexicanas. Tras resolver la disputa, Bouchard decidió dirigir su nave hacia el sur, rumbo al Pacífico y Chile, donde poco después sería apresado por cargos relacionados con piratería.
Ataque a Centroamérica
Después de sus acciones en Hawái y California, La Argentina continuó su crucero hacia el noroeste con la intención de atacar barcos españoles en las aguas cercanas a México y Centroamérica. El 25 de febrero de 1819, Bouchard bloqueó varios puertos mexicanos para interrumpir el comercio español en la región durante varias semanas. A medida que se acercaba al Golfo de México, La Argentina dirigió su atención hacia las costas centroamericanas, donde encontró numerosas oportunidades para interceptar y capturar buques españoles.
El 10 de marzo de 1819, mientras realizaba estas operaciones en el mar Caribe, Bouchard se vio involucrado en un incidente con un corsario chileno cerca del puerto de Tampico. La situación inicialmente parecía desencadenar en un enfrentamiento directo entre ambos equipos, pero Bouchard optó por negociar para resolver la tensión sin violencia.
Posteriormente, La Argentina se dirigió hacia las costas centroamericanas, donde efectuó ataques contra varios barcos españoles que transportaban mercancías valiosas. Estos ataques tuvieron lugar en fechas no específicamente mencionadas pero durante la primavera de 1819. Bouchard y su tripulación lograron capturar al menos dos buques, liberando a los prisioneros que transportaban y añadiendo estas presas a su ya extensa lista de botines obtenidos en el Pacífico y el Atlántico.
El 25 de abril de 1819, La Argentina bloqueó un puerto costero en Centroamérica, interrumpiendo la navegación española en las aguas del Caribe. Este movimiento estratégico permitió a Bouchard expandir aún más su campaña corsaria en el mar Caribe y alrededor de América Central.
Segundo incidente con el corsario chileno
El 10 de marzo de 1819, mientras La Argentina realizaba operaciones militares cerca del Golfo de México, Bouchard y su tripulación se vieron involucrados en un segundo incidente con otro corsario. En esta ocasión, la fragata argentina interceptó a un buque chileno cerca del puerto de Tampico. La situación inicial parecía propensa al enfrentamiento directo entre ambos equipos, ya que intercambiaron disparos. Sin embargo, Bouchard optó por evitar el conflicto y negociar con el comandante chileno para resolver la tensión sin recurrir a la violencia.
Este segundo encuentro tuvo lugar apenas dos semanas después del primer incidente entre ambas naves corsarias. A pesar de que ambos estaban en misión contra los españoles, las tensiones sobre quién tenía prioridad en el botín y las rutas comerciales parecían haber llevado a este nuevo desafío para Bouchard. La habilidad del comandante argentino al evitar un enfrentamiento directo evitó la posibilidad de una batalla innecesaria entre corsarios hispanoamericanos, manteniendo así su enfoque principal: interrumpir el comercio español y apoyar las causas independentistas.
Apresamiento en Chile
El 18 de marzo de 1819, La Argentina llegó a Valparaíso, Chile, donde Bouchard y su tripulación decidieron desembarcar para obtener suministros. Sin embargo, al llegar fueron acusados por las autoridades chilenas de ser piratas debido a la falta de reconocimiento internacional de los corsarios argentinos en ese momento. La situación se complicó cuando el comandante chileno ordenó la detención de Bouchard y su tripulación.
Lafragata fue apresada y sus marineros encarcelados por las autoridades locales, quienes negaron a los prisioneros cualquier tipo de ayuda o asistencia legal durante varios meses. Este episodio marcó el final efectivo del crucero corsario de La Argentina, ya que la fragata quedó bajo custodia chilena y Bouchard y su tripulación fueron juzgados como piratas.
Este apresamiento en Chile tuvo consecuencias directas para la expedición: la fragata La Argentina permaneció retenida hasta que se logró un acuerdo diplomático entre las partes involucradas, lo que permitió la liberación de Bouchard y su tripulación a principios de 1820.
Participación en la Expedición Libertadora del Perú
El 9 de julio de 1817, La Argentina zarpó desde la Ensenada de Barragán con la misión de atacar barcos españoles y expandir la guerra al Pacífico. Tras navegar por el océano Índico, Bouchard decidió dirigirse hacia América del Sur para apoyar a las luchas independentistas en Perú. El 15 de febrero de 1818, La Argentina llegó a la costa californiana y luego continuó su viaje hacia el noroeste hasta alcanzar las costas peruanas. En marzo de ese año, Bouchard desembarcó tropas cerca de la ciudad de Callao con la intención de apoyar a los revolucionarios que combatían contra las fuerzas realistas en Perú.
Después del desembarco, La Argentina se dedicó a patrullar las aguas costeras peruanas y chilenas, interrumpiendo el comercio español y proporcionando asistencia militar a los independentistas. El 25 de febrero de 1819, Bouchard bloqueó varios puertos mexicanos para interrumpir el comercio español en la región durante varias semanas. A medida que se acercaba al Golfo de México, La Argentina dirigió su atención hacia las costas centroamericanas y peruanas, donde encontró numerosas oportunidades para interceptar y capturar buques españoles.
El 10 de marzo de 1819, mientras realizaba estas operaciones en el mar Caribe, Bouchard se vio involucrado en un incidente con un corsario chileno cerca del puerto de Tampico. La situación inicialmente parecía propensa al enfrentamiento directo entre ambos equipos, pero Bouchard optó por negociar para resolver la tensión sin violencia. Este episodio marcó el final efectivo de su participación en las acciones contra España en Perú y Centroamérica, ya que pronto se dirigió hacia Chile donde sería apresado por cargos de piratería.
Conmemoraciones de la campaña
La expedición corsaria de La Argentina fue ampliamente celebrada en los territorios que luchaban por su independencia del dominio español, especialmente en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Las acciones llevadas a cabo por Hipólito Bouchard y su tripulación fueron vistas como un valiente esfuerzo para desafiar al poder naval español y apoyar la causa independentista. La captura de veintiséis presas durante el crucero, que incluía barcos españoles y británicos en diversas regiones del Pacífico y el Atlántico, fortaleció considerablemente a las nuevas naciones sudamericanas al interrumpir los suministros y la movilidad de los buques realistas. Además, Bouchard logró establecer contactos con poblaciones nativas como los hawaianos, quienes proporcionaron valiosos recursos para reponer existencias a bordo.
El 9 de julio de 1819, dos años después del inicio de la campaña, La Argentina llegó al puerto chileno de Valparaíso. Sin embargo, el recibimiento fue muy diferente a lo esperado: las autoridades locales acusaron a Bouchard y su tripulación de ser piratas debido a la falta de reconocimiento internacional para los corsarios argentinos en ese momento. La fragata fue apresada y sus marineros encarcelados, poniendo fin efectivo al crucero corsario que había circunnavegado el planeta.
La Argentina se convirtió en un símbolo del coraje y la determinación de los independentistas sudamericanos frente a las fuerzas españolas. A pesar de su final trágico, sus logros fueron recordados como una demostración crucial de la capacidad de los corsarios para expandir la guerra al Pacífico y debilitar el poder naval español en América del Sur y Asia.
Resumen
El crucero corsario de La Argentina fue iniciado por Hipólito Bouchard como parte de las estrategias de guerra de los independentistas sudamericanos contra España. A principios del siglo XIX, la independencia se extendía a lo largo de América Latina y los nuevos gobiernos buscaban formas efectivas para combatir al imperio español sin agotar sus recursos. El corso marítimo permitió que Bouchard, un oficial francés al servicio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, obtuviera patente de corso y liderara una expedición naval con el objetivo de atacar barcos españoles en diversas regiones del Pacífico y el océano Atlántico. Esta misión tuvo como propósito desestabilizar al comercio español y apoyar la causa independentista en áreas aún dominadas por los realistas.
La campaña corsaria de Bouchard resultó en un impacto significativo para las Provincias Unidas del Río de la Plata, ya que contribuyó a debilitar el poder naval español y fortalecer la posición militar e independiente de las nuevas naciones latinoamericanas. A pesar de su éxito inicial, Bouchard finalmente fue apresado en Chile por acusaciones de piratería, lo cual puso fin a la expedición. Sin embargo, sus acciones influyeron en la percepción internacional sobre el corso como una táctica válida durante conflictos bélicos y sentaron las bases para futuras operaciones marítimas similares en la región.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo comenzó y terminó la campaña naval del crucero corsario de La Argentina?
- La campaña comenzó en julio de 1817 y finalizó en julio de 1819.
- ¿Quién fue el comandante de la fragata La Argentina durante su crucero corsario?
- El comandante fue Hipólito Bouchard.
- ¿Cuántos barcos españoles capturó Hipólito Bouchard durante la campaña?
- Bouchard logró capturar 26 barcos enemigos.
- ¿Qué documento legal permitía a los buques privados atacar barcos enemigos bajo bandera argentina?
- El Reglamento Provisional para el Corso, emitido por Juan Martín de Pueyrredón.
- ¿Cuándo y dónde se produjo la primera batalla naval significativa de La Argentina durante su crucero corsario?
- La primera batalla importante ocurrió cerca del archipiélago filipino el 10 de noviembre de 1817.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Ferrer, J. (2025). Crucero corsario de La Argentina. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/crucero-corsario-de-la-argentina/
Ferrer, Julia. “Crucero corsario de La Argentina.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/crucero-corsario-de-la-argentina/
Ferrer, Julia. “Crucero corsario de La Argentina.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 25 de diciembre de 2025. https://historiaargentina.org/crucero-corsario-de-la-argentina/
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}Bibliografía
- Misterios de la Historia - Capítulo 5: Hipólito Bouchard | https://www.youtube.com/watch?v=0Dh1zlKlqhM
- El viaje de La Argentina | http://humano.ya.com/superchatarra/edanteriores/noviembre2003/laargentina.htm
- Carlos López Urrutía, El Real Ejército de California | http://armada15001900.net/ejercitocalifornia/capitulo12.htm
- Hipólito Bouchard | http://www.robertexto.com/archivo18/bouchard.htm
- El corsario albiceleste: Hipólito Bouchard | http://www.quintadimension.com/televicio/index.php?id=150#top
- Port Royal Privateers Invade San Juan Capistrano Mission | https://web.archive.org/web/20101203181853/http://www.noquartergiven.net/SJCmission.htm
Links externos
- Misterios de la Historia - Capítulo 5: Hipólito Bouchardyoutube.com
- El viaje de La Argentinahumano.ya.com
- Carlos López Urrutía, El Real Ejército de Californiaarmada15001900.net
- Hipólito Bouchardrobertexto.com
- El corsario albiceleste: Hipólito Bouchardquintadimension.com
- Port Royal Privateers Invade San Juan Capistrano Missionweb.archive.org
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Publicado por historiaargentina.org el 25 de diciembre de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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