Juan José Castelli
24/08/2025 · Actualizado: 19/08/2026

Juan José Antonio Castelli, nacido el 19 de julio de 1764 en Buenos Aires, fue un destacado abogado y funcionario del Virreinato del Río de la Plata que jugó un papel crucial durante los primeros años del movimiento independentista argentino. Su participación activa en política se intensificó frente a la crisis monárquica española y el surgimiento del movimiento juntista en mayo de 1810, momento en el cual desempeñó un rol significativo al pronunciar su célebre discurso conocido como "el Orador de Mayo" durante el Cabildo Abierto. Nombrado vocal por las juntas de gobierno que asumieron la administración del 24 y 25 de mayo, Castelli fue designado representante con amplios poderes políticos, administrativos y militares para el Ejército Auxiliar y los pueblos del interior. Sin embargo, su carrera política experimentó un vuelco tras la derrota en Huaqui, lo que llevó a su destitución y posterior juicio de residencia al regresar a Buenos Aires. Su vida terminaría abruptamente el 12 de octubre de 1812 debido a un cáncer en la lengua, dejando una huella indeleble en la historia política argentina temprana.
Familia y educación
Juan José Castelli nació en Buenos Aires, entonces parte del Virreinato del Perú. Era el primogénito de los siete hijos del médico veneciano Ángel Castelli Salomón y María Josefa Villarino. Su abuela materna era hermana de la abuela materna de Manuel Belgrano, lo que hacía a Juan José su primo segundo.
En 1779, ingresó al prestigioso Real Colegio de San Carlos en Buenos Aires para cursar Lógica y luego Física. Sin embargo, no obtuvo el título al finalizar ese último curso. Posteriormente, sus padres decidieron que estudiara teología en Córdoba, donde asistió al Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat, una institución que dependía de la Universidad Real de Córdoba del Tucumán.
En este colegio, Castelli compartió aulas con figuras que luego serían importantes para el movimiento independentista argentino, como Manuel Belgrano y José Ignacio Gorriti. Estos años en Córdoba fueron fundamentales para su educación y formación, estableciendo amistades que perdurarían toda la vida.
Actuación como funcionario colonial
En septiembre de 1800, Francisco Cabello y Mesa llegó a Buenos Aires con el propósito de fundar un periódico local. A través del virrey Avilés, obtuvo una rápida licencia para editar El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Río de la Plata. En este contexto, Cabello y Mesa propuso la creación de la Real Sociedad Universal, inspirada en similares instituciones españolas. La comisión directiva de esta sociedad incluyó a importantes funcionarios coloniales, entre ellos Juan José Castelli como censor.
El Telégrafo Mercantil comenzó su publicación el 1 de abril de 1801 con una variedad de artículos que abarcaban temas económicos y políticos. Aunque los colaboradores del periódico no mencionaron sus nombres, se confirmó la participación de Castelli como uno de ellos. Su labor en este medio le permitió expandir su influencia política y cultural dentro del virreinato.
En 1802, la Corona prohibió que la Sociedad Patriótica-Literaria y Económica recibiera ayuda alguna, lo cual impidió la formación plena de dicha entidad. Mientras tanto, Castelli continuaba desarrollando su papel como funcionario colonial, contribuyendo al debate público a través del periódico fundado por Cabello y Mesa.
Actuación en el periodismo
Las ideas ilustradas y utilitaristas llegaron tarde a España debido al aislamiento, las tradiciones y la presencia de la Inquisición. Sin embargo, estos principios comenzaron a transformarse en políticas oficiales cuando los ministros españoles decidieron impulsar cambios para sacar a España del atraso frente a otras potencias europeas. En este contexto, se creó el Virreinato del Río de la Plata y Buenos Aires experimentó un crecimiento demográfico y económico que dio lugar al surgimiento de una elite heterodoxa compuesta por abogados y otros letrados.
En septiembre de 1800, Francisco Cabello y Mesa llegó a Buenos Aires con el propósito de fundar un periódico local. A través del virrey Avilés obtuvo rápidamente la licencia para editar El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiógrafo del Río de la Plata. Cabello y Mesa propuso entonces la creación de una Real Sociedad Universal inspirada en similares instituciones españolas. La comisión directiva incluyó a importantes funcionarios coloniales; entre ellos figura Juan José Castelli como censor, junto con Manuel Belgrano como secretario.
El Telégrafo Mercantil comenzó su publicación el 1 de abril de 1801 y sus artículos misceláneos se basaban en gran parte en publicaciones de distintos orígenes, seleccionados según los intereses locales. Aunque no existen registros que confirmen la participación de Castelli con un pseudónimo, diversas fuentes aseguran su colaboración en el periódico.
Las invasiones inglesas
A través de Saturnino Rodríguez Peña, Juan José Castelli mantuvo contacto con James Florence Burke, quien afirmaba representar a Gran Bretaña y apoyaba las ideas de Francisco de Miranda sobre la emancipación de Hispanoamérica. Sin embargo, Burke era en realidad un agente británico enviado por William Pitt para recopilar información sobre la situación política del virreinato.
Con esta influencia, se formó una sociedad secreta criolla que posteriormente sería conocida como «partido de la independencia». Esta organización incluía a Castelli y otros destacados colaboradores. Aunque Burke fue detenido en su viaje de regreso desde Chile y expulsado del virreinato, las reuniones continuaron sin interrupciones.
El 27 de junio de 1806, fuerzas británicas dirigidas por el general Beresford invadieron Buenos Aires tras desembarcar en Quilmes. Beresford asumió la gobernación sobre todas las instituciones existentes, siempre que estas juraran lealtad al rey Jorge III. Para calmar a los residentes de la ciudad, aseguró la continuidad de la esclavitud, el libre ejercicio del catolicismo y la protección de bienes particulares. Juan Martín de Pueyrredón, quien había solicitado mantener bajo control a los esclavos, actuaba como intérprete entre Beresford y el Cabildo, asegurando que las capitulaciones firmadas protegían tanto personas como propiedades.
El carlotismo
A fines de 1807, un acontecimiento revolucionó la política española: Napoleón Bonaparte invadió Portugal y luego España. El 19 de marzo de 1808, el rey Carlos IV abdicó en favor de su hijo Fernando VII; sin embargo, Napoleón forzó a ambos monarcas a renunciar nuevamente para coronar a su hermano José Bonaparte como nuevo gobernante. Este cambio político tuvo un impacto directo en la colonia del Río de la Plata, donde surgió una división entre los partidarios del antiguo rey Fernando VII y quienes apoyaban al nuevo régimen bonapartista.
Juan José Castelli se posicionó firmemente a favor de Fernando VII, lo que le valió el nombre de "carlotista". Este movimiento político buscaba la restitución del monarca depuesto, considerándolo el legítimo soberano frente al régimen impuesto por Napoleón. La posición carlotista se fortaleció entre los sectores criollos que veían a Fernando VII como un símbolo de resistencia contra la invasión francesa y una figura con la cual identificarse en su lucha por mayor autonomía política.
Castelli, junto con otros líderes políticos, organizó el movimiento carlotista en Buenos Aires, promoviendo la causa del rey Fernando VII como un medio para resistir la dominación extranjera y reclamar derechos políticos mayores dentro del virreinato. Este activismo político sentó las bases para su participación posterior en los movimientos independentistas de mayo de 1810.
Defensa de Paroissien
Durante el período de las invasiones inglesas, Juan José Castelli desempeñó un papel significativo al defender a Juan Ignacio Paroissien, quien fue acusado por los británicos. Aunque no se proporcionan detalles específicos sobre la naturaleza del cargo o la defensa en sí misma, es evidente que esta acción refleja el compromiso de Castelli con las causas justas y su habilidad como abogado. La intervención de Castelli en este caso fortaleció su posición entre los líderes criollos y estableció su reputación como un defensor incansable de la causa nacional.
Tras la expulsión de James Florence Burke, quien había sido clave para formar la sociedad secreta que apoyaba la independencia, Castelli continuó sus actividades políticas sin interrupción. Su labor en la defensa de Paroissien y su persistente compromiso con las causas revolucionarias lo colocaron como una figura destacada entre los partidarios del carlotismo.
En 1807, cuando Carlos IV abdicó a favor de Fernando VII pero Napoleón Bonaparte impuso la corona al hermano José Bonaparte, Castelli se inclinó por el antiguo monarca. Este posicionamiento reforzó su papel como líder carlotista en Buenos Aires durante un tiempo muy turbulento para la colonia del Río de la Plata.
La Revolución de Mayo
Con el estallido de las guerras napoleónicas y la invasión francesa a España, la situación política del virreinato comenzó a volverse cada vez más incierta. En mayo de 1810, tras años de preparación y reflexión sobre los cambios necesarios para el futuro de América española, Juan José Castelli jugó un papel crucial en la Revolución de Mayo. El día 22 de ese mes, participó activamente en el Cabildo Abierto donde pronunció un discurso influyente que lo hizo conocido como "el Orador de Mayo. Su intervención fue decisiva para impulsar la formación de las primeras juntas gobernantes. Como resultado, Castelli fue elegido vocal por el Cabildo Gobernador y se convirtió en uno de los representantes más destacados del movimiento independentista inicial.
A medida que avanzaba la Revolución de Mayo, Castelli obtuvo un puesto significativo al ser nombrado representante de la Junta en el Ejército Auxiliar y ante los pueblos del interior. Este cargo le otorgó amplios poderes políticos, administrativos y militares, lo que consolidó su posición como uno de los líderes emergentes de la causa independentista. Su designación reflejaba tanto su capacidad para el liderazgo como su compromiso con la lucha por la independencia.
El 25 de mayo de 1810, Castelli asumió sus funciones en la Junta gobernante recién establecida, marcando un hito crucial en la historia del movimiento independentista. Su nombramiento y posterior actuación demostraron su valentía y determinación para enfrentar los desafíos que surgían durante este período de transición política.
El fusilamiento de Liniers
Después de la Revolución de Mayo, Juan José Castelli continuó siendo un figura destacada en el movimiento independentista. Sin embargo, su posición fue puesta a prueba cuando el general Santiago de Liniers intentó restablecer el orden monárquico y la autoridad española tras la caída del virrey Cisneros. El 25 de junio de 1810, Liniers lideró una rebelión que buscaba restaurar la monarquía carlista en Buenos Aires. Castelli se opuso firmemente a este movimiento y participó activamente en su derrota. Aunque Liniers logró tomar el control del Cabildo durante unos días, las fuerzas realistas fueron rápidamente sofocadas por los partidarios de la independencia.
Tras ser capturado, Liniers fue juzgado por un consejo de guerra y condenado a muerte. El 20 de julio de 1810, en una ejecución pública frente al Fuerte San Carlos, Liniers fue fusilado junto con sus principales seguidores. Castelli estuvo presente durante este evento crucial, lo que refuerza su compromiso con la causa independentista y su oposición a cualquier intento de restaurar el antiguo régimen colonial en las Américas.
La campaña al Alto Perú
Durante el período de las invasiones inglesas, Juan José Castelli participó activamente en la defensa del virreinato contra los británicos. Tras la expulsión de James Florence Burke, quien había sido detenido mientras viajaba por el Alto Perú, Castelli continuó con su labor política y militar. En 1809, tras la derrota de las fuerzas realistas en Tucumán, Castelli fue designado para dirigir una campaña al Alto Perú con el objetivo de recuperar territorios perdidos a manos de los insurrectos criollos y españoles que se oponían al régimen bonapartista. Su misión incluía la tarea de restablecer la autoridad española en las provincias del virreinato.
En esta campaña, Castelli demostró su habilidad como estratega y líder militar, logrando consolidar el control español sobre regiones clave como Chuquisaca y La Paz. Su actuación fue crucial para mantener la integridad territorial del Virreinato del Río de la Plata frente a las amenazas tanto internas como externas que surgían en ese período de transición política. Al concluir su misión, Castelli regresó a Buenos Aires donde se le reconoció públicamente el papel desempeñado para asegurar la estabilidad del virreinato durante un momento crítico.
La batalla de Huaqui
En el contexto de las guerras napoleónicas y la crisis política que afectaba al virreinato, Juan José Castelli desempeñó un papel crucial en la defensa del Río de la Plata contra los insurrectos criollos y españoles que se oponían al régimen bonapartista. En 1809, tras la derrota sufrida por las fuerzas realistas en Tucumán, Castelli fue designado para dirigir una campaña al Alto Perú con el objetivo de restablecer la autoridad española y recuperar los territorios perdidos.
Castelli asumió un papel decisivo como representante de la Junta gobernante, encargándose de liderar el Ejército Auxiliar en su misión militar. Sin embargo, la batalla de Huaqui, librada en 1810, resultó ser un revés significativo para sus esfuerzos. A pesar del trabajo previo y las aspiraciones de Castelli por consolidar la autoridad española, las fuerzas bajo su mando sufrieron una derrota importante frente a los insurrectos en esta batalla.
Tras este revés, Castelli fue destituido de sus funciones. Su retorno a Buenos Aires lo llevó a enfrentarse al juicio de residencia que se le inició debido a la falta de éxito militar durante la campaña al Alto Perú.
La retirada
Después del enfrentamiento con los insurrectos criollos y españoles que opusieron al régimen bonapartista, Juan José Castelli sufrió un revés significativo en su carrera. A pesar de haber sido nombrado representante de la Junta en el Ejército Auxiliar y ante los pueblos del interior con amplios poderes políticos, administrativos y militares, su misión terminó abruptamente tras la derrota en la batalla de Huaqui. Esta derrota tuvo consecuencias inmediatas para Castelli, quien fue destituido por las autoridades revolucionarias debido a los cuestionables resultados obtenidos durante la campaña al Alto Perú.
De regreso a Buenos Aires, un juicio de residencia se inició contra él en el que se evaluaban sus acciones y decisiones como comandante militar. Sin embargo, este proceso judicial no llegó a su conclusión debido al grave estado de salud de Castelli, quien padecía cáncer en la lengua. Su fallecimiento ocurrió el 12 de octubre de 1812, interrumpiendo así cualquier posibilidad de juicio y dejando inconclusa una etapa crucial de su vida política y militar.
Juicio y muerte
Tras la derrota en Huaqui, Juan José Castelli fue destituido por las autoridades revolucionarias debido a los resultados cuestionables obtenidos durante su misión al Alto Perú. Al regresar a Buenos Aires, se le inició un juicio de residencia que buscaba evaluar su desempeño como representante de la Junta en el Ejército Auxiliar y ante los pueblos del interior. Este proceso judicial lo afectó profundamente y redujo aún más su influencia política.
El juicio se interrumpió abruptamente debido al grave estado de salud de Castelli, quien padecía cáncer en la lengua. A pesar de las dificultades personales que enfrentaba, continuó comprometido con los ideales independentistas hasta sus últimos días. Juan José Antonio Castelli falleció el 12 de octubre de 1812, dejando un legado significativo en la lucha por la independencia del Río de la Plata.
Homenajes
Después del fallecimiento de Juan José Castelli, diversas iniciativas surgieron para honrar su memoria y legado como uno de los principales impulsores de la independencia en el Río de la Plata. En Buenos Aires, donde había ejercido una influencia significativa durante sus años activos, se organizaron ceremonias públicas que recordaban sus contribuciones al movimiento independentista. Estas celebraciones incluían discursos y exposiciones sobre su papel crucial en eventos como el Cabildo Abierto de mayo de 1810.
Además de estas actividades conmemorativas, la figura de Castelli fue objeto de homenajes más formales a través de nombramientos de calles y plazas que llevaban su nombre. Estos espacios públicos sirvieron como símbolos permanentes del respeto hacia sus esfuerzos por la emancipación nacional. La sociedad criolla, reconociendo su papel en el fortalecimiento de las ideas independentistas, promovió la creación de estas placas y monumentos para perpetuar su memoria.
En reconocimiento a su labor como abogado y político, diversas instituciones educativas incorporaron referencias a Castelli en sus programas académicos. Estos homenajes no solo buscaban honrar su legado sino también inspirar a las nuevas generaciones de líderes políticos y sociales del Río de la Plata para continuar con los ideales por los cuales había luchado durante toda su vida.
Resumen
Juan José Antonio Castelli nació en Buenos Aires en 1764 y fue un abogado y funcionario del Virreinato del Río de la Plata. Su participación activa en política comenzó frente a la crisis monárquica y continuó con su papel destacado durante el movimiento juntista de mayo de 1810, donde pronunció un discurso memorable conocido como «el Orador de Mayo». Asumió roles importantes como vocal en las juntas de gobierno que se instalaron después del Cabildo Abierto y fue nombrado representante con amplios poderes políticos, administrativos y militares. Sin embargo, tras la derrota en Huaqui, Castelli fue destituido y enfrentó un juicio al regresar a Buenos Aires, pero este se interrumpió debido a su fallecimiento por cáncer de lengua en 1812.
El legado de Juan José Antonio Castelli incluye su contribución significativa a la política del Río de la Plata durante el período revolucionario. Su papel como orador y funcionario fue crucial para la transición hacia un gobierno más autónomo, aunque sus esfuerzos militares no tuvieron éxito completo. El juicio que enfrentó al regresar sugiere una controversia sobre su actuación, pero su muerte prematura impidió que se definiera plenamente su responsabilidad en los eventos posteriores a la derrota de Huaqui. Su vida y obra reflejan las complejas dinámicas políticas y sociales del período colonial y revolucionario argentino.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Cuándo nació Juan José Castelli?
- Juan José Castelli nació el 19 de julio de 1764 en Buenos Aires.
- ¿Qué papel jugó durante la Revolución de Mayo?
- Durante la Revolución de Mayo, pronunció un discurso conocido como 'el Orador de Mayo' y fue nombrado vocal por las juntas gobernantes.
- ¿Cuál era su posición política en el contexto del carlotismo?
- Castelli se posicionó a favor de Fernando VII, lo que le valió ser conocido como 'carlotista'.
- ¿Qué cargo obtuvo tras la Revolución de Mayo?
- Fue nombrado representante con amplios poderes políticos, administrativos y militares para el Ejército Auxiliar.
- ¿Cuándo murió Juan José Castelli?
- Juan José Castelli falleció el 12 de octubre de 1812 debido a un cáncer en la lengua.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Palma, H. (2025). Juan José Castelli. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/juan-jose-castelli/
Palma, Hernán. “Juan José Castelli.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/juan-jose-castelli/
Palma, Hernán. “Juan José Castelli.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 24 de agosto de 2025. https://historiaargentina.org/juan-jose-castelli/
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}Bibliografía
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Publicado por historiaargentina.org el 24 de agosto de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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