Guerra gaucha

La Guerra Gaucha fue un conflicto irregular que tuvo lugar entre 1814 y 1825, protagonizado por gauchos bajo el mando de Martín Miguel de Güemes.

25/06/2025 · Actualizado: 19/08/2026

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La Guerra Gaucha fue una lucha irregular llevada a cabo entre 1814 y 1825 en la Provincia de Salta, que incluía entonces territorios actuales de Jujuy y Tarija, contra las fuerzas realistas durante la guerra de independencia argentina. Esta campaña militar se caracterizó por enfrentamientos casi diarios entre milicias patriotas comandadas por el general Martín Miguel de Güemes y ejércitos regularmente disciplinados. Los combatientes, conocidos como "Infernales", estaban compuestos principalmente por gauchos del norte argentino y del sur boliviano, quienes con su conocimiento local lograron mantener a raya a las fuerzas realistas durante años, contribuyendo significativamente al éxito de la causa independentista en el Alto Perú. Leopoldo Lugones posteriormente documentó esta gesta en "La guerra gaucha", destacando así la importancia histórica y cultural de estos enfrentamientos que tuvieron lugar en un contexto geográfico y político complejo, donde las republiquetas del sur boliviano también jugaban un papel crucial.

Contenido

Antecedentes

La Primera expedición auxiliadora al Alto Perú terminó con una derrota para las fuerzas revolucionarias en la Batalla de Huaqui el 20 de junio de 1811, lo que provocó dificultades tanto políticas como militares. Las autoridades designaron a Manuel Belgrano como jefe del Ejército del Norte y ordenaron el repliegue de las tropas desde Jujuy hasta Tucumán, conocido como Éxodo Jujeño. Eustoquio Díaz Vélez fue nombrado responsable de la retaguardia durante este éxodo y creó un regimiento compuesto por gauchos voluntarios, entre ellos Ramón Rojas y su sobrino Manuel Rojas, quienes lucharon contra los realistas hasta su muerte.

Las nuevas circunstancias llevaron a que Martín Miguel de Güemes fuera nombrado jefe de las fuerzas de caballería del Ejército del Norte en abril de 1814. San Martín había dejado un contingente en Salta, pero Dorrego convenció al general de establecer una pequeña unidad de paisanos para contener a los realistas hasta que el ejército pudiera reorganizarse. Güemes asumió la jefatura de las fuerzas patriotas de avanzada formadas por gauchos de Salta y Jujuy, operando en el Alto Perú desde mayo de 1815.

Después del éxito logrado por Carlos María de Alvear con la caída de Montevideo, las tropas realistas abandonaron Salta, Jujuy y Tarija. Sin embargo, aprovechando la inactividad de los realistas, Güemes avanzó hasta Humahuaca y estableció un batallón en Yavi en diciembre de 1814. Cuando Pezuela reaccionó enviando tropas para sofocar una rebelión, Güemes evacuó Yavi hacia Humahuaca el 25 de enero de 1815, evitando así un enfrentamiento directo con las fuerzas realistas.

En enero de 1816, tras la derrota del Ejército del Norte en Sipe Sipe y la huida de Rondeau, Güemes asumió el poder como gobernador de Salta. A pesar de los intentos de Rondeau por desplazar a Güemes, este logró mantener su posición al asegurar el apoyo del Cabildo de Jujuy y negociar con las fuerzas enviadas desde Buenos Aires para reforzar el Ejército del Norte.

Se inicia la guerra gaucha

Después de que Buenos Aires supo sobre la derrota patriota en la Batalla de Ayohuma el 14 de noviembre de 1813, Martín Miguel de Güemes fue ascendido a teniente coronel y nombrado jefe de las fuerzas de caballería del Ejército del Norte. Este ejército estaba ahora bajo el mando de José de San Martín desde el 30 de enero de 1814, quien había sucedido a Belgrano.

San Martín dejó una avanzada cerca de Salta y nombró a Manuel Dorrego para establecer un pequeño contingente de civiles que podrían impedir avances realistas hasta la reorganización del ejército. En abril de 1814, San Martín designó a Güemes jefe de su vanguardia, sustituyendo a Dorrego debido a problemas de conducta.

Desde mayo de 1815, y hasta su fallecimiento, Güemes desempeñó funciones como gobernador de Salta y jefe de las fuerzas patriotas de avanzada compuestas por gauchos de Salta y Jujuy que operaban en el Alto Perú.

Tercera campaña al Alto Perú y gobierno de Güemes

Aprovechando la inactividad de las tropas realistas después de que Carlos María de Alvear tomara Montevideo, Martín Miguel de Güemes lideró una avanzada hasta Humahuaca en diciembre de 1814. Sin embargo, al detectar la reacción del ejército español bajo Joaquín de la Pezuela, Güemes evacuó Yavi y se retiró hacia Humahuaca el 25 de enero de 1815. Mientras tanto, dos escuadrones realistas reconquistaron Tarija.

Con las tropas listas para iniciar la tercera campaña al Alto Perú, Carlos María de Alvear asumió el mando del Ejército del Norte, desplazando a Juan Martín de Pueyrredón. Los oficiales sublevaron contra Alvear y presionaron a Pueyrredón para iniciar la operación. Este último accedió, nombrando a Martín Rodríguez como jefe de vanguardia en lugar de Güemes, quien continuó al mando de las milicias rurales conocidas como "gauchos.

En mayo de 1815, Güemes asumió simultáneamente el cargo de gobernador de Salta y se convirtió en jefe de las fuerzas patriotas de avanzada que operaban en el Alto Perú. Durante este período, sus tropas evitaron varias incursiones realistas, lo que consolidó su posición como líder indiscutible de la resistencia gaucha.

Derrota del Ejército del Norte y desplazamiento de Rondeau

Después de que Martín Miguel de Güemes asumió el control en Salta, una fuerza encabezada por Domingo French y Juan Bautista Bustos llegó desde Buenos Aires con la intención de apoyar al Ejército del Norte. Sin embargo, estos se encontraron con la resistencia de Güemes quien les negó el paso hasta que no reconocieron su autoridad como gobernador de Salta. Tras prolongadas negociaciones, French y Bustos finalmente pudieron continuar hacia Humahuaca, solo para enterarse allí de la derrota en Sipe Sipe.

En respuesta a esta afrenta, Rondeau decidió iniciar una campaña militar contra las fuerzas de Güemes con un contingente de 2000 hombres. En enero de 1816, después de asegurar el apoyo del Cabildo de Jujuy, Rondeau avanzó hasta Salta y la ocupó sin oposición significativa. Sin embargo, al verse aislado dentro de la ciudad con escasos suministros y falta de moral entre sus tropas, Rondeau pronto se vio rodeado por las guerrillas gauchas lideradas por Güemes.

El 12 de febrero de 1816, después de una breve pero intensa guerra civil, Rondeau fue forzado a capitular ante la presión de las milicias rurales. Se firmó el Tratado de los Cerrillos, en virtud del cual Rondeau reconoció a Güemes como gobernador y le confió la defensa de la frontera norteña.

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Martín Güemes y las milicias gauchas del norte

Martín Miguel de Güemes contó con un sistema militar no formalmente estructurado pero efectivo para organizar a las milicias rurales, conocidas como "gauchos. Estos grupos estaban agrupados en partidas de veinte hombres bajo el mando de un oficial, y cada cuatro grupos tenían un oficial superior responsable de la administración de armas. Los gauchos respondieron eficazmente a siete de las diez invasiones realistas que se intentaron desde el Alto Perú.

Toda la población civil participaba activamente en esta lucha irregular: hombres como combatientes, mujeres y niños como espías o mensajeros. Las emboscadas eran frecuentes tanto al inicio como a la retaguardia de las avanzadas realistas, despojándolos de suministros vitales. Al acercarse los invasores, la población local se retiraba con todos sus bienes y ganado para evitar que fueran utilizados por el enemigo.

A pesar del daño económico causado por esta estrategia guerrillera, no hubo protesta entre las clases populares. La Guerra Gaucha operó sin apoyo oficial del gobierno central y con escasa ayuda del Ejército del Norte, dependiendo principalmente de la voluntad local para mantener su eficacia.

Invasiones realistas comandadas por De la Serna

El ejército realista estaba al mando del general José Manuel de Arredondo y Fernández de San Luis, conocido como De la Serna, quien desplazó sus tropas desde Tupiza hacia el sur a principios de 1816. Este contingente contaba con más de 7000 hombres distribuidos en quince cuerpos de línea veteranos. Estos se dividían igualmente entre infantería y caballería, incluyendo unidades como los Húsares del Rey y los Dragones de la Unión de Fernando VII.

A medida que avanzaba el ejército realista hacia el sur, encontró una férrea oposición por parte de las milicias gauchas organizadas bajo el mando de Martín Miguel de Güemes. Estos combatientes rurales empleaban tácticas guerrilleras para desgastar a los invasores y dificultar su avance. Entre estos enfrentamientos, destacó la batalla que tuvo lugar en Salta donde las fuerzas patriotas lograron contener el avance del ejército realista.

El 18 de julio de 1817, De la Serna sufrió una derrota decisiva frente a las tropas comandadas por Güemes. Esta batalla significó un revés crucial para los realistas en su intento de invadir el territorio del norte argentino y sentó un precedente importante para futuras campañas, demostrando la efectividad de las tácticas guerrilleras empleadas por las milicias gauchas.

Fin del Ejército del Norte

En enero de 1816, después de la derrota sufrida por el Ejército del Norte en Sipe Sipe, Juan Martín de Pueyrredón decidió desplazar a Manuel Rondeau como comandante del ejército y nombrar al general Carlos María de Alvear para reemplazarlo. Sin embargo, los oficiales sublevaron contra esta decisión y presionaron a Pueyrredón para iniciar la operación sin cambios en el mando. Este último accedió, manteniendo a Martín Rodríguez al frente de la vanguardia mientras Güemes continuaba liderando las milicias rurales conocidas como "gauchos". A pesar del esfuerzo por reorganizar las fuerzas patriotas, el Ejército del Norte se encontraba en un estado deplorable, sin ánimo revolucionario ni disciplina.

Al intentar avanzar hacia Salta, Domingo French y Juan Bautista Bustos fueron detenidos por Güemes quien les impidió pasar hasta que reconocieron su autoridad como gobernador. Una vez liberados para continuar su viaje hacia Humahuaca, se enteraron de la derrota del Ejército del Norte en Sipe Sipe. El desplome del ejército resultante llevó a Rondeau a iniciar una campaña militar contra las fuerzas de Güemes con 2000 hombres, enfurecido por la sublevación en Salta y el rechazo de refuerzos. Tras ocupar Salta sin resistencia, Rondeau se vio rodeado por guerrillas gauchas lideradas por Güemes, quien logró aislarlo y obligarlo a capitular.

El 16 de febrero de 1817, ambas partes firmaron el Tratado de los Cerrillos, en virtud del cual Rondeau reconoció la autoridad de Martín Miguel de Güemes como gobernador de Salta y le encargó la defensa de la frontera. Con este acuerdo, el Ejército del Norte perdió efectivamente su capacidad operativa, dando paso a una fase en que las guerrillas gauchas asumieron un papel cada vez más crucial en la lucha contra los realistas.

Invasión de Ramírez Orozco

En enero de 1816, después de que las fuerzas patriotas sufrieron una derrota significativa en Sipe Sipe, Manuel Rondeau decidió emprender acciones militares contra Martín Miguel de Güemes. Con un contingente de unos 2000 hombres, Rondeau avanzó hacia Salta con la intención de desafiar al gobernador local y reforzar su autoridad sobre las tropas del Ejército del Norte. Esta maniobra representaba una amenaza directa para Güemes, quien había establecido un sistema efectivo de defensa a través de sus milicias rurales conocidas como "gauchos". A medida que Rondeau se acercaba a Salta, las guerrillas gauchas comenzaron a organizarse para oponerse al avance del Ejército del Norte.

Cuando las fuerzas de Rondeau ocuparon la ciudad de Salta sin encontrar resistencia significativa, Güemes optó por evacuarla rápidamente. Sin embargo, esta acción no impidió que las guerrillas gauchas siguieran desafiando a las tropas realistas mediante tácticas de guerra irregular y emboscadas estratégicamente ubicadas. Estos ataques continuados lograron aislar a Rondeau y su ejército en Salta, forzándolos a negociar con Güemes. El resultado fue el Tratado de los Cerrillos, mediante el cual Rondeau reconoció la autoridad de Güemes como gobernador de Salta y le confió la responsabilidad de defender la frontera del Alto Perú.

Este episodio marcó un punto crucial en la dinámica entre las fuerzas patriotas y realistas, reafirmando el papel crucial que jugaban las milicias gauchas bajo el liderazgo de Martín Miguel de Güemes. Su capacidad para desafiar a los ejércitos regularmente organizados demostró la eficacia de tácticas no convencionales en la lucha por la independencia, sentando precedentes que influirían en las estrategias futuras de la guerra gaucha.

Muerte de Güemes

Martín Miguel de Güemes continuó liderando las guerrillas gauchas en Salta hasta 1821. A lo largo de este período, sus tácticas guerrilleras desafiaron a los realistas y mantuvieron la frontera del Alto Perú relativamente segura para las Provincias Unidas del Río de la Plata. Sin embargo, el esfuerzo constante y prolongado comenzó a afectar su salud.

El 13 de junio de 1821, mientras se encontraba en Salta, Martín Miguel de Güemes falleció debido a una enfermedad que lo aquejaba desde hacía tiempo. Su muerte fue un golpe significativo para las fuerzas patriotas, ya que su liderazgo y estrategia habían sido fundamentales en la resistencia contra las invasiones realistas.

Su legado como gobernador de Salta y jefe militar sobrevivió a través de sus seguidores, quienes continuaron luchando por la independencia con el mismo espíritu guerrillero que él había inculcado.

Últimas invasiones realistas y fin de la guerra

A medida que las fuerzas realistas avanzaban desde Tupiza hacia el sur en 1816, Martín Miguel de Güemes continuó dirigiendo a sus guerrillas gauchas en Salta. Estos combatientes rurales emplearon tácticas guerrilleras para desgastar y frenar al ejército realista comandado por De la Serna. A pesar del esfuerzo constante de Güemes, su salud comenzó a deteriorarse debido al estrés prolongado y los rigores de la lucha continua.

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En enero de 1821, Manuel Rondeau intentó nuevamente desafiar el liderazgo de Güemes con un contingente de unos 2000 hombres. Sin embargo, las guerrillas gauchas organizadas bajo el mando de Güemes lograron oponerse eficazmente al avance del Ejército del Norte y mantener la frontera del Alto Perú relativamente segura para las Provincias Unidas del Río de la Plata.

El 13 de junio de 1821, Martín Miguel de Güemes falleció en Salta debido a una enfermedad crónica. Su muerte fue un golpe significativo para las fuerzas patriotas, ya que su liderazgo y estrategia habían sido fundamentales en la resistencia contra las invasiones realistas.

Unidades gauchas

Los gauchos que lucharon bajo el mando de Martín Miguel de Güemes eran conocidos por su habilidad en tácticas guerrilleras y movilidad en terreno. Estos combatientes, originarios del norte argentino y las republiquetas del sur boliviano, formaban partidas de veinte hombres dirigidas por un oficial. Cada cuatro grupos contaban con un oficial superior responsable de la administración de armas según su capacidad para manejarlas. Esta estructura permitía una rápida adaptación a los cambios en el campo de batalla y facilitaba la comunicación entre las unidades.

Güemes logró que estos gauchos se organizaran de manera efectiva, convirtiéndolos en una fuerza capaz de enfrentar al ejército regular realista. Su estrategia consistía en desgastar a los invasores con emboscadas y ataques sorpresa, impidiendo que pudieran avanzar con facilidad. Las tácticas guerrilleras empleadas por estos combatientes rurales resultaron ser fundamentales para mantener la frontera del Alto Perú relativamente segura durante el período de guerra.

Cada grupo gaucho operaba bajo un sistema autónomo pero coordinado, lo que les permitía movilizarse rápidamente y adaptarse a las condiciones cambiantes del campo de batalla. Su conocimiento local y la colaboración con la población civil contribuyó significativamente al éxito en la contención de los intentos realistas por invadir territorio patriota.

La guerra gaucha en la cultura popular

La Guerra Gaucha fue objeto de estudio y celebración literaria, destacándose el libro "La guerra gaucha" del escritor Leopoldo Lugones. Este trabajo documentó extensamente las tácticas guerrilleras empleadas por los combatientes rurales bajo el liderazgo de Martín Miguel de Güemes, enfatizando la efectividad de estas estrategias en la defensa contra las invasiones realistas desde el Alto Perú.

Las historias de estos enfrentamientos casi diarios y esporádicos entre guerrillas gauchas y ejércitos regulares españoles se han transmitido generacionalmente, formando parte del patrimonio cultural argentino. Estos episodios, caracterizados por la movilidad y el ingenio táctico de los combatientes rurales, fueron cruciales para mantener a raya al poder colonial en la región noroeste durante años.

El legado de las guerrillas gauchas ha sido perpetuado no solo por medio de textos históricos sino también mediante leyendas y narrativas orales que destacan episodios heroicos y tácticas ingeniosas. Estas historias han contribuido a forjar una identidad nacional basada en la resistencia y el espíritu independiente, atributos asociados con los gauchos de Salta y Jujuy durante la Guerra Gaucha.

Resumen

La Guerra Gaucha se originó como respuesta a la derrota patriota en la Batalla de Ayohuma y el repliegue del Ejército del Norte hacia Salta. Martín Miguel de Güemes asumió el liderazgo de las milicias rurales conocidas como "Los Patriotas Decididos", compuestas principalmente por gauchos de Salta, Jujuy y Tarija. Estas tropas se enfrentaron a los ejércitos realistas que avanzaban desde Santiago de Cotagaita hacia el Alto Perú, desafiando la falta de recursos y equipamiento adecuado con tácticas guerrilleras y apoyo local continuo.

Las consecuencias de esta guerra incluyeron un período prolongado de conflictos casi diarios en los territorios del norte argentino. A pesar de su naturaleza irregular, estas batallas desempeñaron un papel crucial al impedir la expansión realista y proteger la población civil. El legado de la Guerra Gaucha se refleja en la literatura histórica, destacándose el trabajo del escritor Leopoldo Lugones que documentó esta gesta militar. La persistencia de estas guerrillas contribuyó a fortalecer la independencia y autonomía regional frente al poder central, sentando las bases para futuras luchas por la soberanía en la región.

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Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Cuándo ocurrió la Guerra Gaucha?
La Guerra Gaucha tuvo lugar entre 1814 y 1825.
¿Quién lideró las fuerzas patriotas durante la Guerra Gaucha?
Martín Miguel de Güemes lideró las fuerzas patriotas durante la Guerra Gaucha.
¿Qué territorios incluía la Provincia de Salta en ese entonces?
La Provincia de Salta incluía entonces los territorios actuales de Jujuy y Tarija.
¿Cuál fue el papel de las milicias gauchas durante la Guerra Gaucha?
Las milicias gauchas, conocidas como 'Infernales', mantuvieron a raya a las fuerzas realistas durante años.
¿Quién documentó la importancia histórica de la Guerra Gaucha?
Leopoldo Lugones la documentó en su obra 'La guerra gaucha'.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Distéfano, L. (2025). Guerra gaucha. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/guerra-gaucha/

Distéfano, Luz. “Guerra gaucha.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/guerra-gaucha/

Distéfano, Luz. “Guerra gaucha.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 25 de junio de 2025. https://historiaargentina.org/guerra-gaucha/

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Bibliografía

  • FRÍAS, Bernardo: Historia del general Martín Güemes y de la provincia de Salta, o sea de la Independencia argentina . Salta, 1971.
  • MATA, Sara Emilia: Los gauchos de Güemes . Buenos Aires: Sudamericana, 2008. ISBN 978-950-07-2933-8 .
  • PIGNA, Felipe: Los mitos de la Historia argentina 2 .

Licencia y Copyright

Publicado por historiaargentina.org el 25 de junio de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

CCBYNCSA

Luz Distéfano

Redactor

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