Logia Lautaro
13/02/2025 · Actualizado: 19/08/2026

La Logia Lautaro constituyó una organización revolucionaria y operativa de carácter secreto fundada en la ciudad de Buenos Aires en el año 1812. Su creación respondió a la necesidad de articular, coordinar y conducir el proceso de emancipación de las colonias españolas en América, fundamentando su accionar político y doctrinal en los principios del liberalismo y en la aspiración de instituir sistemas de gobierno de matriz republicana. Concebida como un organismo de alcance transnacional, la logia estructuró su accionar a través de diversas filiales o capítulos distribuidos en puntos estratégicos del continente, constituyéndose en el principal núcleo impulsor de las campañas libertadoras en el Cono Sur americano.
La gestación de esta sociedad se remonta a los antecedentes societarios y masónicos establecidos a finales del siglo XVIII tanto en Europa como en el ámbito rioplatense. Establecida sobre la base organizativa de las logias Independencia y San Juan de Jerusalén para la felicidad de esta parte de América, la Logia Lautaro operó como una rama directa de la Gran Reunión Americana —conocida asimismo como Logia de los Caballeros Racionales—, una entidad fundada originalmente en Londres por el patriota venezolano Francisco de Miranda. A lo largo de su existencia, la logia articuló el mando político y militar de figuras de primer orden en el proceso independentista, permitiendo la confluencia estratégica entre los distintos teatros de operaciones continentales.
Origen, Denominación y Antecedentes Europeos
El origen de la Logia Lautaro se inserta en una trama de sociedades revolucionarias creadas en el exterior para promover la emancipación de los territorios americanos bajo dominio de la Corona española. En el año 1797, Francisco de Miranda fundó en Londres la Gran Reunión Americana, una sociedad de carácter republicano que pretendía coordinar la desvinculación de los pueblos americanos respecto de la metrópoli. Esta organización primigenia estableció células y filiales operativas en París y Madrid, y fija su sede central en el domicilio particular de Francisco de Miranda, ubicado en el número 27 de Grafton Street, en la capital británica. La conducción inicial de este espacio estuvo a cargo de José de Gurruchaga, articulando su funcionamiento bajo la inspiración del modelo organizacional masónico.
Posteriormente, en 1807, el propio Francisco de Miranda promovió la creación de filiales de los Caballeros Racionales en Cádiz y Madrid. Hacia el año 1811, la primera filial constituida formalmente con el nombre clave de Logia Lautaro quedó establecida en la ciudad de Cádiz. La denominación elegida rendía homenaje al toqui Lautaro, caudillo y líder militar del pueblo mapuche que en el siglo XVI encabezó la resistencia contra los conquistadores españoles en la Capitanía General de Chile, logrando preservar la independencia de parte del territorio de la Araucanía frente a la autoridad hispánica. En otros puntos del continente, como Caracas y Santa Fe, este entramado adoptó la denominación de Sociedad Patriótica.
La nómina de patriotas hispanoamericanos que participaron y se vincularon a estas sociedades secretas continentales en sus distintas sedes europeas y americanas incluyó a prominentes figuras de la independencia regional. Entre los rioplatenses se contaron José de San Martín, Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Tomas Guido, Mariano Moreno, Julián Álvarez, Nicolás Rodríguez Peña, Bernardo de Monteagudo, José Antonio Álvarez Condarco, José Julián Pérez y Juan Antonio Rojas. Por el ámbito venezolano destacaron Simón Bolívar, Andrés Bello y Luis López Méndez; por Nueva Granada, José María Vergara Lozano; y por México, el fraile dominico Servando Teresa de Mier.
Asimismo, la representación chilena estuvo integrada por Bernardo O'Higgins, Ramón Freire, José Miguel Carrera, Juan Martínez de Rosas, José Cortés de Madariaga, Juan Enrique Rosales y José Gregorio Argomedo. Completaban este espacio personalidades como Vicente Rocafuerte, Carlos de Montúfar y Juan Pío de Montúfar procedentes de Ecuador; Pedro José Caro por Cuba; y José Cecilio del Valle por Honduras. En las reuniones desarrolladas en Londres, las cuales solían tener lugar en las residencias de Andrés Bello y Luis López Méndez, José de San Martín tomó contacto directo con las directivas y objetivos del movimiento emancipador.
Naturaleza Organizativa y Relación con la Masonería
La naturaleza institucional de la Logia Lautaro y su adscripción a la masonería tradicional ha sido objeto de diversos análisis e interpretaciones. Según el historiador Emilio Corbière, la masonería penetró en las Provincias Unidas del Río de la Plata a fines del siglo XVIII por influencia de la masonería de origen español. Para cuando José de San Martín, Carlos María de Alvear y otros patriotas desembarcaron en Buenos Aires en 1812, la estructura masónica local ya contaba con antecedentes como la Logia Independencia, fundada en 1795, y una logia homónima establecida en 1810 bajo la presidencia de Julián Álvarez, conocida como Logia de San Juan, la cual proporcionó los elementos de base para el surgimiento de la Logia Lautaro.
Las unidades lautarinas se definieron como logias masónicas operativas —en contraposición a las de carácter exclusivamente especulativo—, orientadas no a las dinámicas gremiales o arquitectónicas tradicionales, sino a la consecución de fines revolucionarios y simbólicos. Por su parte, autores como José Stevenson Collante sostienen que gran parte de los dirigentes patriotas ostentaban una doble investidura, revistiendo simultáneamente la condición de miembros de las Logias Regulares Universales y de integrantes de las Logias Patrióticas Revolucionarias Americanas.
Desde la perspectiva doctrinal masónica expuesta por Albert Gallatin Mackey, la estructura interna de la organización se hallaba dividida en dos cámaras diferenciadas. La primera correspondía a la masonería simbólica o azul, que abarcaba los tres primeros grados; la segunda constituía la cámara superior o roja, integrada por los grados cuarto y quinto, equivalentes a Rosa Cruz y Kadosh. Esta sección superior fue denominada por José de San Martín como Gran Logia de Buenos Aires, operando como un cuerpo político autónomo que prescindía de la Logia Lautaro ordinaria en sus deliberaciones, conformando de este modo dos organismos independientes aunque estrechamente vinculados entre sí.
En el marco de estas estructuras masónicas y patrióticas alcanzaron relevancia figuras internacionales como José María Caro de México; Bernardo O'Higgins, Ramón Freire y Juan Mackenna de Chile; Juan Pablo Fretes; José Cortés de Madariaga —sacerdote chileno y prócer de Venezuela—; además de José de San Martín, Carlos María de Alvear, Bernardo de Monteagudo, Gervasio Antonio de Posadas y Tomás Guido por las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Actuación Política y Desarrollo en Buenos Aires
La primera filial de la Logia Lautaro en suelo americano quedó constituida secretamente en la ciudad de Buenos Aires durante el año 1812, bajo el impulso directo de José de San Martín, Carlos María de Alvear y Julián Álvarez. Su propósito medular consistió en asegurar el triunfo militar en la contienda contra el poder hispánico e instrumentar la política de gobierno en función directa del objetivo de la independencia. Hacia finales de 1812, la logia absorbió y sumó a sus filas a los integrantes de la Sociedad Patriótica, entidad civil que agrupaba a los sectores herederos del pensamiento de Mariano Moreno.
El funcionamiento ordinario de la Logia Lautaro en la capital rioplatense se desarrollaba mediante reuniones reservadas celebradas en los domicilios particulares de sus miembros o bien en un recinto situado en la actual calle Balcarce, frente al Convento de Santo Domingo. Entre sus cuadros directivos y "Hermanos" más conspicuos se destacaron José de San Martín, Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Ramón Eduardo de Anchoris, Bernardo de Monteagudo, Juan Martín de Pueyrredón, Antonio Álvarez Jonte, Nicolás Rodríguez Peña, Julián Álvarez, José Antonio Álvarez Condarco y Martín Jacobo Thompson.
La proyección y gravitación política de la Logia Lautaro sobre las instituciones del proceso revolucionario alcanzó su cénit durante el ejercicio del Segundo Triunvirato y a lo largo de las gestiones de los primeros Directores Supremos de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas y Carlos María de Alvear. Asimismo, la organización extendió su presencia hacia el interior del territorio; el propio José de San Martín instaló la logia en la ciudad de Mendoza, contando con la colaboración de personalidades locales como Tomás Godoy Cruz y Toribio de Luzuriaga. De esta vertiente histórica deriva la Respetable Logia Lautaro de Mendoza 368, de carácter especulativo.
La Gran Logia o Logia Ministerial y la Disolución de 1820
Tras la caída del gobierno de Carlos María de Alvear, la Logia Lautaro atravesó un período de repliegue que fue superado con la asunción del nuevo Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón. El mandatario reorganizó la sociedad bajo la denominación de Gran Logia o Logia Ministerial, colocándola al servicio de la administración del Estado. La conducción de este cuerpo reestructurado quedó en manos del propio Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, de su ministro Gregorio García de Tagle y del general Tomás Guido, confidente cercano de José de San Martín.
Esta etapa reunió a un espectro amplio y heterogéneo de personalidades políticas y militares, entre las que figuraban Juan Martín de Pueyrredón, José de San Martín, Tomás Guido, Gregorio García de Tagle, Vicente López y Planes, Antonio Sáenz, Feliciano Antonio Chiclana, Felipe Arana, Domingo French, Antonio Luis Beruti, Juan José Paso, Pedro Agrelo, Manuel Moreno, Cornelio Saavedra, Martín Rodríguez, Manuel Belgrano, Eustoquio Díaz Vélez, Marcos Balcarce, Juan Larrea, Esteban Agustín Gascón, Julián Álvarez y Ángel Augusto de Monasterio.
La Gran Logia otorgó un respaldo político incondicional tanto al Directorio como al Congreso de Tucumán, constituyéndose en el soporte fundamental para el desarrollo del Plan Continental ideado por José de San Martín. Este esquema estratégico permitió la organización del Ejército de los Andes, la liberación de Chile tras la reconquista realista de dicho territorio, la restitución de las autoridades independentistas trasandinas y la posterior proyección de las operaciones bélicas hacia el Virreinato del Perú, principal centro del poder español en América del Sur. A partir de este núcleo, la influencia de la organización se expandió mediante el establecimiento de diversas filiales en otros países sudamericanos.
El fin de la Logia Lautaro se produjo en el año 1820 debido a las insalvables discrepancias políticas entre el Directorio porteño y José de San Martín. En momentos en que el general preparaba la expedición libertadora al Perú, el gobierno central le ordenó retornar con el Ejército de los Andes para reprimir a las provincias y caudillos federales sublevados en el Litoral. José de San Martín desobedeció la instrucción gubernamental para evitar el derramamiento de sangre entre compatriotas, lo que llevó al Directorio a disponer la disolución formal de la logia. El colapso definitivo de la estructura se consumó tras la Batalla de Cepeda, acontecimiento que provocó la caída de las autoridades nacionales e inauguró la etapa conocida como la Anarquía del Año XX.
La Filial de Santiago de Chile y sus Repercusiones
En cumplimiento de su objetivo central de establecer gobiernos independientes en América Latina, la Logia Lautaro instaló una filial en la ciudad de Santiago de Chile el 12 de marzo de 1817, inmediatamente después del triunfo de las fuerzas patriotas en la Batalla de Chacabuco. La red secreta sirvió como canal de coordinación entre los mandos militares y políticos de Chile y las Provincias Unidas del Río de la Plata, destacándose la labor del mariscal de campo José Antonio Álvarez Condarco como nexo entre las sedes trasandinas. Bernardo O'Higgins ejerció un papel determinante al redactar la Constitución Matriz de la filial chilena, la cual extendió su influencia mediante la creación de ramificaciones en Perú, Bolivia y Uruguay.
La nómina de los principales integrantes de la filial chilena incluyó a Bernardo O'Higgins, José de San Martín, Tomás Guido, Antonio González Balcarce, José Ignacio Zenteno, Juan Gregorio de Las Heras, Ramón Freire, Manuel Blanco Encalada, Miguel Zañartu, Ramón Arriagada, Camilo Henríquez González, José Antonio Álvarez Condarco e Hipólito de Villegas.
Dentro de las controversias e interpretaciones históricas vinculadas a la filial trasandina, se debate el grado de responsabilidad de la Logia Lautaro en la planificación del fusilamiento de los hermanos Juan José Carrera y Luis Carrera en la ciudad de Mendoza, así como en el asesinato del líder patriota Manuel Rodríguez en Til-Til, sucesos acaecidos en el año 1818. En ambos episodios se constata la intervención directa de Bernardo de Monteagudo, miembro destacado de la organización.
La reconstrucción historiográfica de la logia ha sido abordada por diversos autores, entre los que destaca Bartolomé Mitre, quien dedicó un apartado específico a la estructura en su obra Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana. En el capítulo titulado La Logia de Lautaro. 1812-1813, Bartolomé Mitre analiza el papel ejercido por esta sociedad en la liberación del Virreinato del Río de la Plata, vinculando sus ideales fundacionales con las nociones de libertad, igualdad y fraternidad emanadas de la Revolución Francesa y la Toma de la Bastilla.
Resumen
La Logia Lautaro fue una sociedad secreta de carácter operativo y político fundada en Buenos Aires en 1812 por José de San Martín, Carlos María de Alvear y Julián Álvarez, concebida como filial de la Gran Reunión Americana instituida por Francisco de Miranda en Londres. Inspirada en la resistencia del toqui Lautaro y organizada bajo los principios de la masonería y el liberalismo, la logia tuvo por objetivo central coordinar la independencia de los territorios hispanoamericanos respecto de la Corona española y promover la instauración de sistemas republicanos. A través de sus filiales en Buenos Aires, Mendoza y Santiago de Chile, sirvió de plataforma para la unificación del mando político y la planificación militar de las campañas libertadoras en el Cono Sur.
A lo largo de su existencia, la logia atravesó distintas etapas institucionales, destacándose la incorporación de los miembros de la Sociedad Patriótica de Mariano Moreno y su reestructuración como Gran Logia o Logia Ministerial durante la administración del Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón. Desde esta posición, la organización brindó el sostén político al Congreso de Tucumán y al Plan Continental ejecutado por José de San Martín con el Ejército de los Andes, permitiendo la emancipación de Chile y la proyección hacia el Virreinato del Perú. No obstante, su actuación también se vio envuelta en disputas internas y severos cuestionamientos, tales como la supuesta implicancia de sus miembros en las ejecuciones de los hermanos Juan José Carrera y Luis Carrera y el asesinato de Manuel Rodríguez.
El fin de la Logia Lautaro se desencadenó en 1820 ante el estallido de la crisis política entre el Directorio porteño y los pueblos del Litoral. La negativa de José de San Martín a emplear las fuerzas veteranas en las guerras civiles internas provocó la disolución formal de la logia por parte del gobierno central, proceso que se completó tras la Batalla de Cepeda y el colapso de las autoridades nacionales de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Preguntas & Respuestas (FAQ)
- ¿Qué fue la Logia Lautaro?
- Fue una sociedad secreta y operativa de carácter político-militar fundada en 1812 para coordinar la independencia de las colonias españolas en América y establecer gobiernos republicanos.
- ¿Quiénes fundaron la Logia Lautaro en Buenos Aires?
- Fue creada secretamente por José de San Martín, Carlos María de Alvear y Julián Álvarez.
- ¿Por qué se llamó Logia Lautaro?
- Debe su nombre a Lautaro, el toqui o caudillo mapuche del siglo XVI que lideró la resistencia contra los conquistadores españoles en Chile.
- ¿La Logia Lautaro era una logia masónica tradicional?
- Aunque utilizaba simbología y estructuras de la masonería, funcionó como una logia operativa orientada a fines revolucionarios y políticos, más que filantrópicos o especulativos.
- ¿Por qué se disolvió la Logia Lautaro en 1820?
- Se disolvió por diferencias políticas entre el Directorio porteño y San Martín, tras la negativa de este a combatir contra los caudillos federales del Litoral.
Redacción del artículo
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Lizárraga, A. (2025). Logia Lautaro. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/logia-lautaro/
Lizárraga, Alba. “Logia Lautaro.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/logia-lautaro/
Lizárraga, Alba. “Logia Lautaro.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 13 de febrero de 2025. https://historiaargentina.org/logia-lautaro/
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}Bibliografía
- Mitre, Bartolomé. Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana. Buenos Aires: Imprenta de La Nación, 1887.
- Corbière, Emilio J. La masonería I: Política y sociedades secretas en la Argentina. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1998.
- Onsari, Fabián. San Martín, la Logia Lautaro y la francmasonería. Buenos Aires: Editorial Claridad, 1964.
- Ferrer Benimeli, José Antonio. Masonería, Iglesia, Revolución e Independencia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2011.
- Piccirilli, Ricardo. San Martín y la Logia Lautaro. Buenos Aires: Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos, 1958.
Links externos
- Logia Lautaro - Wikipedia, la enciclopedia librees.wikipedia.org
- La Logia de Lautaro - Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chilememoriachilena.gob.cl
- Lautaro - El Historiadorelhistoriador.com.ar
- La Logia Lautaro - La guía de Historialaguia2000.com
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Publicado por historiaargentina.org el 13 de febrero de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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