Mariano Moreno

Mariano Moreno fue uno de los intelectuales e ideólogos más influyentes del proceso revolucionario rioplatense de 1810. A través de su labor como jurista, periodista y secretario de la Primera Junta, sentó las bases doctrinarias del nuevo gobierno patrio e impulsó reformas profundas que marcaron la historia argentina.

13/05/2025 · Actualizado: 19/08/2026

Agregar "HISTORIA ARGENTINA" en Google
Agrega a HISTORIA ARGENTINA a tus fuentes preferidas en Google

Mariano Moreno (nacido en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778 y fallecido en alta mar el 4 de marzo de 1811) fue un doctor en leyes, periodista y político rioplatense que se consolidó como uno de los principales ideólogos e impulsores de la Revolución de Mayo. Durante su desempeño como secretario de Guerra y Gobierno de la Primera Junta, órgano ejecutivo resultante del movimiento revolucionario, ejerció una profunda influencia doctrinaria e institucional. Es considerado uno de los abogados más influyentes de su generación y destacó por promover ideas liberales, radicales y contractualistas, defendiendo el libre comercio y los derechos de los indígenas, además de redactar la Representación de los Hacendados, el informe de economía política más completo de su tiempo en el Virreinato del Río de la Plata.

En el ejercicio de su función pública, Mariano Moreno fundó el periódico La Gazeta de Buenos Ayres en 1810 con la colaboración de Manuel Belgrano, Juan José Castelli y Manuel Alberti, publicación en la que editó su propia traducción del Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau. Asimismo, mantuvo una postura de firme oposición al proyecto del carlotismo, el cual proponía el establecimiento de una monarquía independiente encabezada por la princesa Carlota Joaquina. Tras distanciarse de la Primera Junta por disputas internas con el sector encabezado por Cornelio Saavedra, fue nombrado diplomático ante la corte de Londres. Sin embargo, falleció repentinamente a los 32 años a bordo de la fragata Fame, siendo su cuerpo envuelto en una bandera inglesa y arrojado al océano Atlántico cerca de la costa de Santa Catarina.

Contenido

Orígenes familiares e infancia

Mariano Moreno nació en la ciudad de Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778, siendo el primogénito de catorce hijos del matrimonio conformado por Manuel Moreno y Argumosa y Ana María Valle. Su padre, natural de Santander (España), había arribado a la capital virreinal en 1776, mientras que su madre era una de las pocas mujeres capaces de leer y escribir en la sociedad bonaerense de la época. Los abuelos maternos del prócer eran Antonio Valle y Luisa Ramos, quienes poseían importantes extensiones de tierras en la provincia de Buenos Aires. A pesar de la numerosa descendencia de la familia, solo ocho hermanos sobrevivieron al nacimiento. Durante su infancia, Mariano Moreno contrajo viruela, enfermedad que lo colocó al borde de la muerte y le dejó secuelas permanentes en el rostro.

La red familiar de Mariano Moreno estuvo vinculada a destacadas figuras de la vida pública y política rioplatense. Su hermano Manuel Moreno tuvo una extensa trayectoria política y llegó a desempeñarse como embajador en Inglaterra. Su tío paterno o materno, Tomás Antonio Valle, tuvo un notable desempeño público durante la época virreinal y posteriormente en la Asamblea del Año XIII. Asimismo, era primo hermano de numerosos integrantes de la familia Salvadores —entre ellos Ángel Salvadores, José María Salvadores, Gregorio Salvadores, Juan José Salvadores, Bonifacio Salvadores, Pedro Salvadores, Toribio Salvadores, Desiderio Salvadores, Lucio Salvadores y Manuel Antonio Salvadores—, todos ellos vinculados activamente al Partido Unitario.

Formación académica y estadía en Chuquisaca

Mariano Moreno inició sus estudios primarios en la Escuela del Rey y cursó la educación secundaria en el Real Colegio de San Carlos. En este último establecimiento tuvo como docente a Mariano Medrano, quien le otorgó un elogioso certificado de estudios. Su vocación por el estudio fue advertida por el sacerdote franciscano fray Cayetano José Rodríguez, quien se convirtió en su protector y le facilitó el acceso a la biblioteca del convento de San Francisco. Asimismo, el religioso lo puso en contacto con Felipe de Iriarte, un sacerdote procedente del Alto Perú que se encontraba de paso por Buenos Aires. Felipe de Iriarte le sugirió continuar sus estudios superiores en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, ofreciéndole la protección del arzobispo local, fray José Antonio de San Alberto, junto con una mensualidad o "mesada" para solventar sus gastos en dicha ciudad. Con un gran esfuerzo económico, sus padres financiaron el traslado.

El viaje hacia el Alto Perú se extendió por dos meses y medio a través de un trayecto penoso en el que debió realizar varias paradas imprevistas debido a los padecimientos de reuma que sufría. En 1800, a la edad de 22 años, Mariano Moreno arribó a Chuquisaca e ingresó tanto a la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca como a la Real Academia Carolina de Practicantes Juristas de Charcas. La Real Academia Carolina funcionaba como una institución parauniversitaria de asistencia obligatoria destinada a instruir a los alumnos en el derecho general del Reino de España y las leyes municipales.

El método pedagógico aplicado consistía en el análisis directo de las fuentes normativas —evitando los comentarios derivados— y en la ejercitación práctica de casos procesales y forenses. En octubre de 1804, Mariano Moreno fue distinguido por sus méritos con el cargo de celador fiscal de la Academia, función que abarcaba velar por el cumplimiento de las resoluciones del presidente, revisar la documentación de los aspirantes, auditar las rindiendo de gastos del tesorero, actuar como maestro de ceremonias y tomar asiento junto a la presidencia.

Durante su permanencia en Chuquisaca, Mariano Moreno se alojó en la residencia del canónigo Matías Terrazas, bajo cuya tutela accedió a las obras de la Ilustración española, representadas por juristas como Juan de Solórzano Pereira y Victorián de Villava, este último nombrado en 1790 como fiscal de la Real Audiencia de Charcas y protector natural de los indios. En paralelo, leyó de manera autodidacta a los grandes teóricos de la Ilustración europea: Montesquieu, Voltaire, Denis Diderot y Jean-Jacques Rousseau.

Para comprender estos textos en su versión original aprendió los idiomas francés e inglés, iniciando la traducción de diversas obras. La traducción de El contrato social de Jean-Jacques Rousseau le demandó varios años de trabajo y culminó con su publicación en 1810 a través de La Gazeta de Buenos Ayres, incluyendo un prólogo donde sostenía que la ilustración de los pueblos y el conocimiento de los derechos eran indispensables para evitar cambiar de tiranos sin destruir la tiranía.

Pensamiento indigenista y la disertación sobre la mita

A finales del siglo XVIII, la región del Alto Perú registraba un elevado índice de población indígena y una alta conflictividad social. En agosto de 1768, el cabildo de Cuzco ya había advertido sobre la opresión ejercida por corregidores y curas doctrineros. Aunque la gran insurrección de Túpac Amaru y Túpac Katari en 1780 fue sofocada mediante una dura represión militar, las condiciones socioeconómicas subyacentes se mantuvieron inalteradas.

A esta situación se sumó el progresivo agotamiento de los yacimientos mineros de Potosí, cuya rentabilidad económica dependía desde el siglo XVI de la explotación intensiva de la mano de obra autóctona. En este ambiente, la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, la Real Academia Carolina y la Real Audiencia de Charcas se convirtieron en centros de discusión sobre la mita potosina, institución calificada por Victorián de Villava como una forma de "esclavitud temporal" y obligatoria.

En 1793, Victorián de Villava presentó ante el Consejo de Indias su Discurso sobre la mita de Potosí, denunciando los abusos cometidos en el traslado de los mitayos. En 1794, al difundirse el documento, el intendente de Potosí, Francisco de Paula Sanz, asesorado por el doctor Pedro Vicente Cañete, rebatió al fiscal en su escrito Contestación, a lo que Victorián de Villava respondió en 1795 con su Contrarréplica.

Este debate polarizó a la sociedad en dos facciones: por un lado, quienes promovían la derogación de la mita (la Real Audiencia de Charcas, Victorián de Villava, el arzobispo José Antonio de San Alberto, Matías Terrazas y los propios trabajadores indígenas); por otro lado, quienes defendían su continuidad (el intendente Francisco de Paula Sanz, Pedro Vicente Cañete, funcionarios, sectores del clero, dueños de minas, arrendatarios y el gremio de azogueros).

Al arribar a Chuquisaca, Mariano Moreno se vio influenciado por las posturas de José Antonio de San Alberto, Matías Terrazas y Victorián de Villava, confirmando la gravedad de la situación tras visitar personalmente las minas de Potosí. El 12 de agosto de 1802, presentó en la Real Academia Carolina su Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios en general y sobre el particular de yanaconas y mitarios.

En dicho documento, Mariano Moreno analizó las Leyes de Indias que consideraban a los indígenas como hombres libres, denunció las revocaciones de facto de tales derechos y rebatió los argumentos sobre la supuesta "haraganería" nativa, citando la violencia del trabajo subterráneo y citando como ejemplos recientes las protestas de los indios de Siporo y el conflicto por la mita concedida al azoguero Luis Orueta en Chayanta. Concluyó su escrito afirmando que, de la misma manera en que se habían abolido las encomiendas por atentar contra la libertad, debía extinguirse el servicio de la mita.

Te puede interesar:  Juan José Paso

El 3 de febrero de 1804, Mariano Moreno rindiós su examen final de teórica en la Real Academia Carolina disertando sobre la ley XIV de las Leyes de Toro [6.ª, título 9, libro V de la Recopilación], referida a los derechos patrimoniales de los consortes en segundas nupcias. Entre 1803 y 1804 realizó sus prácticas profesionales en el buffet de Esteban Agustín Gascón, desempeñándose como defensor de indígenas frente a los abusos de patrones y funcionarios, llegando a imputar a figuras poderosas como el intendente de Cochabamba y el alcalde de Chayanta.

Matrimonio y retorno a Buenos Aires

A comienzos de 1804, Mariano Moreno conoció en Chuquisaca a María Guadalupe Cuenca, una joven de 14 años, hija de una viuda local y educada en un monasterio de monjas. Pese a la oposición inicial de la madre de la novia, la pareja contrajo matrimonio el 20 de mayo de 1804 en la catedral de Chuquisaca. La ceremonia fue oficiada por el canónigo Matías Terrazas y contó con el testimonio del presbítero José Antonio Medina (posterior integrante de la Junta Tuitiva de La Paz en 1809), el doctor Manuel Josef Antequera y el doctor Pedro Josef Agrelo.

En septiembre de 1805, Mariano Moreno retornó a Buenos Aires acompañado por su esposa y su hijo de ocho meses, Mariano Moreno ("Marianito"), instalándose en la residencia de sus padres. Su regreso coincidió con un contexto legal restringido para la abogacía, producto de medidas de la Real Audiencia de Buenos Aires dictadas entre 1802 y 1803 para limitar la proliferación de abogados. No obstante, Mariano Moreno fue eximido de los cuatro años de práctica obligatoria debido a sus antecedentes en Chuquisaca, según consta en el informe firmado por el magistrado Villota, quedando matriculado en la Real Audiencia de Buenos Aires en noviembre de 1805.

Durante la primera de las Invasiones Inglesas al Río de la Plata en 1806, Mariano Moreno no participó de las acciones bélicas de reconquista, pero manifestó un profundo rechazo a la ocupación británica, registrando los sucesos en un diario personal para conocimiento de la posteridad. En 1807, tras la toma de Montevideo por las fuerzas británicas, surgió el periódico bilingüe The Southern Star (Estrella del Sur), redactado por Thomas Bradford, Edward Butler, William Scollay y Manuel Aniceto Padilla.

Ante la circulación de esta publicación de propaganda librecambista y antiabsolutista, la Real Audiencia de Buenos Aires encomendó confidencialmente a Mariano Moreno su refutación; sin embargo, el abogado aconsejó que la mejor estrategia era optar por el "silencio y olvido", cesando la publicación tras el fracaso del general John Whitelocke.

Primeros cargos y actuación política pre-revolucionaria

Una de las primeras causas judiciales de gran repercusión pública que asumió Mariano Moreno en Buenos Aires fue la representación legal del clero contra el obispo Benito Lué y Riega. Encomendado por su antiguo profesor Melchor Fernández, Mariano Moreno acusó al obispo de violar normas canónicas, ejercer presiones sobre tribunales civiles y despojar de bienes a los sacerdotes. El 20 de noviembre de 1805 presentó su alegato final ante un tribunal civil mediante un recurso de fuerza, logrando la condena del prelado, lo que le valió el reconocimiento profesional y la enemistad permanente del obispo Benito Lué y Riega.

El 13 de febrero de 1806, Mariano Moreno fue nombrado relator sustituto de la Real Audiencia de Buenos Aires. Tras la deposición del virrey Rafael de Sobremonte en agosto de ese año, el regente Lucas Muñoz y Cubero asumió funciones de gobierno y delegó en Mariano Moreno importantes tareas de Estado. En diciembre de 1807, como asesor del Cabildo de Buenos Aires, Mariano Moreno redactó una petición dirigida al rey de España solicitando para la ciudad el título de "Defensor de la América del Sur y Protector de los Cabildos del Virreinato del Río de la Plata", denunciando en el texto el desprecio ejercido por gobernadores y subdelegados virreinales hacia las instituciones capitulares.

El 1 de enero de 1809, Mariano Moreno redactó la negativa del Cabildo de Buenos Aires a aceptar el nombramiento del joven Bernardino Rivadavia como alférez real, episodio que desencadenó la Asonada de Álzaga. Durante este conflicto, el alcalde Martín de Álzaga intentó reemplazar al virrey Santiago de Liniers por una junta de gobierno en la que Mariano Moreno estaba proyectado como secretario. El movimiento fue sofocado por las milicias al mando de Cornelio Saavedra y el Regimiento de Patricios.

Posterior al hecho, Mariano Moreno actuó como abogado defensor de Martín de Álzaga en el proceso judicial por independencia. Con la llegada del nuevo virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, los implicados fueron liberados en base a un informe elaborado por Mariano Moreno y el síndico Julián de Leyva, tras lo cual Mariano Moreno fue promovido a relator titular de la Real Audiencia de Buenos Aires.

La Representación de los Hacendados y el debate económico

En julio de 1809, el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros asumió el mando en Montevideo en un contexto de presión por parte de buques comerciantes ingleses que buscaban ingresar al Río de la Plata, amparados en el tratado Apodaca-Canning firmado entre España e Inglaterra en enero de 1809. La urgencia fiscal del erario público y las solicitudes de los comerciantes ingleses John Dillon y John Thwaites para desembarcar mercaderías impulsaron al virrey a realizar una consulta formal a distintas instituciones, entre ellas el Consulado de Buenos Aires. En este ámbito ya se había leído en junio una memoria elaborada por Manuel Belgrano a favor del libre comercio.

Frente a la inminente apertura comercial, los comerciantes vinculados al monopolio gaditano nombraron a Miguel Fernández de Agüero para que presentara la Representación del Real Consulado Universidad de Cargadores á Indias de Cádiz. Miguel Fernández de Agüero argumentó que la apertura destruiría el comercio de Cádiz, rompería los lazos políticos con la península y arruinaría las industrias del interior (como los tucuyos o telas de algodón), proponiendo en su lugar aumentar impuestos internos y gravar a los hacendados. Ante esto, los apoderados de los productores ganaderos encomendaron a Mariano Moreno la redacción de un documento de réplica.

Mariano Moreno elaboró la Representación de los Hacendados, informe en el que defendió la libertad de comercio para permitir a los hacendados vender sus productos (principalmente cueros) a mejores precios y beneficiarse de la baja de precios de las importaciones. Sus argumentos se fundamentaron en las doctrinas fisiocráticas de Adam Smith, François Quesnay, Nicolas de Condorcet y Gaetano Filangieri. El 6 de noviembre de 1809, una junta consultiva integrada por la Real Audiencia de Buenos Aires, el Cabildo de Buenos Aires, el Consulado de Buenos Aires, la Real Hacienda, Cornelio Saavedra, Juan José Castelli y Miguel de Azcuénaga aprobó el comercio provisional con Inglaterra. Sin embargo, Baltasar Hidalgo de Cisneros impuso restricciones: aranceles elevados, obligación de retornar 2/3 en frutos del país, consignación a nombre de comerciantes locales y plazos breves de permanencia en puerto. Tras la Revolución de Mayo, el 5 de junio de 1810, la Primera Junta flexibilizó el régimen al reemplazar la restricción a la salida de metálico por un arancel del 7,5%.

La Revolución de Mayo y la conformación de la Primera Junta

Durante los acontecimientos de la Revolución de Mayo, Mariano Moreno mantuvo un perfil moderado y distante de las reuniones públicas iniciales. Asistió al cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, pero se retiró tras emitir su voto. Asimismo, participó en una reunión decisiva en la residencia de Nicolás Rodríguez Peña, retirándose de la misma junto a Feliciano Chiclana y Matías Irigoyen. Tampoco tuvo una intervención pública en la confección directa de la lista de candidatos para el nuevo gobierno.

Ante el rechazo popular a que el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros presidiera la junta, los sectores revolucionarios confeccionaron un documento denominado la "Representación", exigiendo la formación de un gobierno patrio. La noche del 24 de mayo, diversos activistas recorrieron las calles para recolectar firmas, logrando la renuncia definitiva del virrey al día siguiente. El 25 de mayo de 1810 quedó constituida la Primera Junta, integrada por tres partidarios de Martín de Álzaga (Domingo Matheu, Juan Larrea y el propio Mariano Moreno como secretario); tres miembros del grupo de Manuel Belgrano (el propio Manuel Belgrano, Juan José Castelli y Juan José Paso como secretario); y tres integrantes de tendencia moderada (Cornelio Saavedra como presidente, Miguel de Azcuénaga y Manuel Alberti).

Labor de gobierno en la Primera Junta

El 28 de mayo de 1810, Mariano Moreno redactó la proclama oficial de la Primera Junta anunciando su instalación a las provincias del interior y a los gobiernos extranjeros, convocando a los diputados de las demás ciudades a sumarse a la capital. En el ejercicio de la Secretaría de Guerra y Gobierno, impulsó la creación de la Biblioteca Pública Nacional, la realización de un censo de población, la reapertura de los puertos de Maldonado, Ensenada y Carmen de Patagones, la desregulación de la minería, la fijación de ordenanzas militares y la organización de la policía municipal.

El 7 de junio de 1810 fundó La Gazeta de Buenos Ayres, periódico oficial desde el cual promovió la doctrina gubernamental y la difusión de ideas políticas. Promulgó un decreto de libertad de prensa que autorizaba la publicación de cualquier escrito que no atentara contra la moral pública, la revolución o el gobierno. En materia económica, defendió el librecambismo para aumentar las rentas de la aduana y lograr el acercamiento diplomático con Inglaterra, aunque advirtió en sus escritos periodísticos sobre la necesidad de mantener reserva frente a los consejos de las potencias extranjeras.

Te puede interesar:  Esteban Agustín Gascón

Ante los focos contrarrevolucionarios, la Primera Junta ordenó el destierro de Baltasar Hidalgo de Cisneros y de los miembros de la Real Audiencia de Buenos Aires, nombrando un nuevo tribunal integrado por criollos leales. Al estallar la Contrarrevolución de Córdoba, liderada por Juan Gutiérrez de la Concha y Santiago de Liniers, la Junta envió una fuerza militar al mando de Francisco Ortiz de Ocampo con la orden de fusilar a los cabecillas. Cuando Francisco Ortiz de Ocampo decidió enviar a los prisioneros a Buenos Aires, Mariano Moreno envió a Juan José Castelli, Nicolás Rodríguez Peña y Domingo French para interceptar la comitiva y ejecutar la sentencia en el acto, orden que se cumplió en Cabeza de Tigre con la única excepción del obispo Rodrigo de Orellana. Estas acciones permitieron la consolidación del Ejército del Norte para la campaña al Alto Perú, en paralelo al envío de la expedición militar al Paraguay.

El Plan de operaciones

En el siglo XIX, el historiador Eduardo Madero halló en el Archivo General de Indias un documento atribuido a Mariano Moreno denominado Plan de operaciones, publicado en su totalidad por Norberto Piñero en 1896. El escrito constaba de un exordio, nueve artículos y un apéndice con cinco actas, estableciendo directivas de política interior, diplomacia exterior, métodos militares y expropiaciones económicas para sostener el proceso revolucionario. Durante décadas, la historiografía debatió su autenticidad; historiadores como Enrique Ruiz Guiñazú en 1952 sostuvieron la autoría de Mariano Moreno para fundamentar un supuesto sesgo jacobino en su pensamiento.

Sin embargo, en 2015, el investigador Diego Bauso demostró en su obra Un plagio bicentenario que extensos fragmentos y párrafos enteros del documento provenían del texto literario francés El cementerio de la Magdalena, escrito por J. B. P. Regnault-Warin a comienzos del siglo XIX. Este hallazgo descartó la imputación directa del texto a Mariano Moreno, desestimando las teorías que atribuían a la Primera Junta un programa político previo basado en dicho escrito.

Enfrentamiento con Cornelio Saavedra y renuncia

A lo largo de 1810 se evidenciaron discrepancias políticas entre Mariano Moreno y el presidente de la Junta, Cornelio Saavedra. En octubre, la Junta creó el Regimiento de la Unión (o "de la Estrella"), encomendado a Domingo French y Antonio Luis Beruti, medida que restó poder a las milicias saavedristas. El conflicto se intensificó el 5 de diciembre de 1810 durante un festejo por la victoria en la batalla de Suipacha realizado en el cuartel de Patricios. En dicha reunión, el oficial Atanasio Duarte, en estado de ebriedad, le ofreció una corona de azúcar a la esposa de Cornelio Saavedra y brindó por este calificándolo como "el primer rey y emperador de América".

Al tomar conocimiento del hecho, Mariano Moreno promovió la sanción del Decreto de Supresión de Honores, disponiendo el destierro de Atanasio Duarte, la eliminación del protocolo virreinal reservado al presidente y la exigencia de que todo decreto contara con la firma de al menos cuatro vocales y el secretario correspondiente, reservándose así el poder de veto. A finales de año, ante la llegada a Buenos Aires de los diputados de las provincias del interior convocados por la circular del 27 de mayo, Mariano Moreno sostuvo que estos debían integrarse en un Congreso legislativo separado, mientras que Gregorio Funes (deán de la catedral de Córdoba) y Cornelio Saavedra defendieron su incorporación directa al ejecutivo. El 18 de diciembre de 1810 se votó la integración de los delegados, dándose origen a la Junta Grande. Tras ser derrotado en la votación, Mariano Moreno presentó su renuncia, la cual fue rechazada; no obstante, solicitó y obtuvo una misión diplomática ante las cortes de Brasil y Gran Bretaña.

Misión diplomática y deceso en alta mar

En la práctica, la misión diplomática asignada a Mariano Moreno por la Junta Grande constituyó un exilio político de Buenos Aires. Aunque tenía instrucciones de presentarse ante la corte portuguesa en Río de Janeiro, decidió obviar dicho paso y navegar directamente rumbo a Inglaterra a bordo de la fragata británica Fame. Durante el trayecto, Mariano Moreno enfermó gravemente y falleció en la madrugada del 4 de marzo de 1811 a los 32 años de edad. Sus últimas palabras, transmitidas por su hermano Manuel Moreno, fueron: "Viva la Patria, aunque yo perezca". Su cuerpo fue envuelto en una bandera inglesa y arrojado al océano Atlántico a 120 kilómetros al sur de la Fortaleza São José da Ponta Grossa, en la isla de Santa Catarina (Brasil).

Los testimonios de Manuel Moreno y Tomás Guido, secretarios que lo acompañaban en la embarcación, atribuyeron el deceso a una convulsión provocada por la administración de una dosis excesiva de un medicamento antiemético a base de antimonio y tartarato de potasa suministrado por el capitán de la nave, Walter Bathurst. Según Manuel Moreno, el capitán administró cuatro gramos de dicha sustancia, cantidad equivalente a cuarenta veces la dosis mortal habitual. Aunque existieron sospechas sobre un posible envenenamiento, la historiografía señala que Cornelio Saavedra no registraba antecedentes de eliminación física de rivales políticos y que la postura librecambista de Mariano Moreno favorecía los intereses económicos británicos en la región. No obstante, se constata que el 9 de febrero de 1811 el gobierno de Buenos Aires firmó un contrato con David Curtis DeForest contemplando que, en caso de fallecimiento de Mariano Moreno, la representación oficial en Londres sería asumida por Manuel Aniceto Padilla.

Resumen

Mariano Moreno fue un jurista, periodista y dirigente político que desempeñó un rol central como ideólogo de la Revolución de Mayo y secretario de la Primera Junta de Buenos Aires. Formado en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca y en la Real Academia Carolina, destacó tempranamente por sus escritos contra la mita minera en el Alto Perú y por su defensa del libre comercio en la Representación de los Hacendados de 1809.

Durante su gestión institucional en 1810, fundó La Gazeta de Buenos Ayres, promovió la Biblioteca Pública Nacional, impulsó medidas librecambistas y aplicó políticas severas contra los focos contrarrevolucionarios en Córdoba. Tras perder el control político de la junta ante el sector conservador liderado por Cornelio Saavedra y la incorporación de los diputados del interior en la Junta Grande, renunció a su cargo y partió en misión diplomática hacia Gran Bretaña, falleciendo en alta mar el 4 de marzo de 1811 a bordo de la fragata Fame.

¿Te gustó este artículo?

Agregar en Google
Agrega a HISTORIA ARGENTINA a tus fuentes preferidas en Google

Preguntas & Respuestas (FAQ)

¿Quién fue Mariano Moreno y cuál fue su rol en la Revolución de Mayo?
Fue un doctor en leyes y político rioplatense que actuó como secretario de Guerra y Gobierno de la Primera Junta, desempeñándose como el principal ideólogo del movimiento revolucionario.
¿Qué fue la Representación de los Hacendados?
Fue un informe de economía política redactado por Mariano Moreno en 1809 donde defendió el libre comercio frente al monopolio español, fundamentándose en ideas fisiocráticas y liberales.
¿Qué periódico fundó Mariano Moreno en 1810?
Fundó La Gazeta de Buenos Ayres, el órgano de difusión oficial de la Primera Junta en el que promovió la libertad de prensa y difundió doctrinas ilustradas.
¿Por qué se enfrentaron Mariano Moreno y Cornelio Saavedra?
Discreparon sobre el rumbo de la revolución: Moreno defendía posturas más radicales y la formación de un Congreso, mientras Saavedra impulsaba una línea conservadora e integró directamente a los diputados del interior en la Junta Grande.
¿Cómo y cuándo murió Mariano Moreno?
Falleció el 4 de marzo de 1811 a los 32 años en alta mar a bordo de la fragata Fame, tras sufrir una descompensación luego de ingerir un fármaco administrado por el capitán.

Redacción del artículo

Citar este artículo

Bianchi, D. (2025). Mariano Moreno. HISTORIA ARGENTINA. https://historiaargentina.org/mariano-moreno/

Bianchi, Dante. “Mariano Moreno.” HISTORIA ARGENTINA, 2025, https://historiaargentina.org/mariano-moreno/

Bianchi, Dante. “Mariano Moreno.” HISTORIA ARGENTINA. Publicado el 13 de mayo de 2025. https://historiaargentina.org/mariano-moreno/

@misc{bianchi2025,
  author    = {Dante Bianchi},
  title     = {Mariano Moreno},
  year      = {2025},
  publisher = {HISTORIA ARGENTINA},
  url       = {https://historiaargentina.org/mariano-moreno/}
}

Bibliografía

  • Bauso, Diego. Un plagio bicentenario: El Plan de Operaciones atribuido a Mariano Moreno. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2015.
  • Goldman, Noemí. Mariano Moreno: De las leyes al orden revolucionario. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1992.
  • Galasso, Norberto. Mariano Moreno: El sabiecito del sur. Buenos Aires: Ediciones Colihue, 1994.
  • Ruiz Guiñazú, Enrique. El presidente Saavedra y el secretario Moreno en la Revolución de Mayo. Buenos Aires: Editorial Estrada, 1960.
  • Scenna, Miguel Ángel. Las brevas maduras (1804-1810). Buenos Aires: La Bastilla, 1974.

Licencia y Copyright

Publicado por historiaargentina.org el 13 de mayo de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.

CCBYNCSA

Dante Bianchi

Redactor

Artículos relacionados

Subir

Al visitar HistoriaArgentina.org aceptas el uso que hacemos de la política de privacidad y estás de acuerdo con nuestra política de cookies.